
Mañana se desarrollará en todo el mundo el día contra el cáncer. Nosotros queremos dedicarle este espacio y poner nuestro granito de arena alertándoles sobre esta conmemoración porque es posible que hasta cualquiera de ustedes llegue información o peticiones de ayuda firmada por las asociaciones que trabajan incasablemente en conseguir la atención y la ayuda de todos, y lo mejor es que estén documentados. Veremos y escucharemos todo tipo de mensajes alrededor de este día y apreciaremos las incansables tareas que desarrollan las personas que han querido situarse junto a las asociaciones para echar una mano allí donde haga falta, y les podemos asegurar que es mucha la ayuda que necesitan. De acuerdo con lo que escasamente sabemos de tan terrible enfermedad, el cáncer es una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo, y de cada cien españoles, trece formamos parte de la estadística de posibles infectados. De entre los datos más contundentes que conocemos, los organismos que la controlan calculan que 84 millones de personas morirán de cáncer entre 2005 y 2015, si la Medicina no acude antes en su ayuda.
Por eso, cada 4 de febrero la Unión Internacional contra el Cáncer promueve medios y medidas para aliviar la carga mundial de la enfermedad y plantea que la prevención y el aumento de la calidad de vida de los enfermos son temas recurrentes y en los que trabaja intensamente, y, por el momento, parece que con resultados muy satisfactorios. El lema de este año, «El cáncer también se puede prevenir», se centra en medidas simples que pueden aplicarse a la prevención del cáncer, tales como no fumar, alimentarse de modo saludable y realizar ejercicio con regularidad, además de moderar el consumo de alcohol y protegerse frente a las infecciones cancerígenas. Por lo que nos ha contado la Medicina, el cáncer es un proceso de crecimiento y desimanación controlados de células y puede aparecer prácticamente en cualquier lugar del cuerpo, e incluso tiene capacidad para invadir el tejido circulante y provocar metástasis en puntos distantes del organismo. Muchos tipos de cáncer se podrían prevenir evitando la exposición a factores de riesgo comunes, uno de los cuales y más extendido es el humo del tabaco. Además, un porcentaje importante de cánceres pueden curarse mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia, especialmente si se detectan en una fase temprana.
Sin embargo, como lo de acudir al médico en busca de su opinión cuando detectamos fallos en nuestra salud no es algo que nos guste, muchos enfermos acaban con la salud muy resentida y no siempre su recuperación es posible. Las organizaciones médicas que firman los comunicados que se dan a conocer en los medios de comunicación nos alertan de la importancia que tiene la detección de la enfermedad cuando apenas ha comenzado a dañarnos, pero también nos informan de que las consultas siguen siendo escasas. Entre nosotros, las personas que dinamizan la asociación contra el cáncer aseguran que, aunque atienden todas las consultas relacionadas con la enfermedad, echan de menos más implicación en su control y en la atención a quienes las padecen, situación que a veces se les hace insoportable por el número de enfermos que demandan su ayuda.
Mañana alguien nos pedirá su ayuda y lo hará en nombre de quienes han padecido o padecen cáncer en cualquiera de sus endiabladas formas. Ser generosos se impone, lo mismo que interesarnos por conocer cuáles son sus dedicaciones y esfuerzos, cómo podemos echarles una mano y, finalmente, qué podemos hacer por su causa. Con que sólo asumiéramos la máxima de que lo que haces hoy por ellos quizá mañana lo tengan que hacer por ti, cambiaría significativamente el espacio en el que diariamente se desenvuelven estas personas, siempre ajustadas a presupuestos que escasean cada vez más mientras aumentan los enfermos que necesitan ayuda. Mientras tanto, recuerden la importancia que tiene para su salud aceptar las condiciones de seguridad que las organizaciones sanitarias mundiales imponen, especialmente aquellas que dependen casi en exclusiva de nosotros, como podía ser el dejar de fumar.
Por eso, cada 4 de febrero la Unión Internacional contra el Cáncer promueve medios y medidas para aliviar la carga mundial de la enfermedad y plantea que la prevención y el aumento de la calidad de vida de los enfermos son temas recurrentes y en los que trabaja intensamente, y, por el momento, parece que con resultados muy satisfactorios. El lema de este año, «El cáncer también se puede prevenir», se centra en medidas simples que pueden aplicarse a la prevención del cáncer, tales como no fumar, alimentarse de modo saludable y realizar ejercicio con regularidad, además de moderar el consumo de alcohol y protegerse frente a las infecciones cancerígenas. Por lo que nos ha contado la Medicina, el cáncer es un proceso de crecimiento y desimanación controlados de células y puede aparecer prácticamente en cualquier lugar del cuerpo, e incluso tiene capacidad para invadir el tejido circulante y provocar metástasis en puntos distantes del organismo. Muchos tipos de cáncer se podrían prevenir evitando la exposición a factores de riesgo comunes, uno de los cuales y más extendido es el humo del tabaco. Además, un porcentaje importante de cánceres pueden curarse mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia, especialmente si se detectan en una fase temprana.
Sin embargo, como lo de acudir al médico en busca de su opinión cuando detectamos fallos en nuestra salud no es algo que nos guste, muchos enfermos acaban con la salud muy resentida y no siempre su recuperación es posible. Las organizaciones médicas que firman los comunicados que se dan a conocer en los medios de comunicación nos alertan de la importancia que tiene la detección de la enfermedad cuando apenas ha comenzado a dañarnos, pero también nos informan de que las consultas siguen siendo escasas. Entre nosotros, las personas que dinamizan la asociación contra el cáncer aseguran que, aunque atienden todas las consultas relacionadas con la enfermedad, echan de menos más implicación en su control y en la atención a quienes las padecen, situación que a veces se les hace insoportable por el número de enfermos que demandan su ayuda.
Mañana alguien nos pedirá su ayuda y lo hará en nombre de quienes han padecido o padecen cáncer en cualquiera de sus endiabladas formas. Ser generosos se impone, lo mismo que interesarnos por conocer cuáles son sus dedicaciones y esfuerzos, cómo podemos echarles una mano y, finalmente, qué podemos hacer por su causa. Con que sólo asumiéramos la máxima de que lo que haces hoy por ellos quizá mañana lo tengan que hacer por ti, cambiaría significativamente el espacio en el que diariamente se desenvuelven estas personas, siempre ajustadas a presupuestos que escasean cada vez más mientras aumentan los enfermos que necesitan ayuda. Mientras tanto, recuerden la importancia que tiene para su salud aceptar las condiciones de seguridad que las organizaciones sanitarias mundiales imponen, especialmente aquellas que dependen casi en exclusiva de nosotros, como podía ser el dejar de fumar.