martes, 30 de marzo de 2010

ANDALUCÍA, LA QUE DIVIERTE, INDEFENSA

De vez en cuando, quienes no nos conocen de nada y menos aún nuestra realidad, tienen para nosotros palabrejas o definiciones desagradables, injustificadas e injustas que dejan por los suelos nuestra historia, nuestras creencias y nuestro derecho a ser como nos dé la gana. Desde Cataluña, el que fue presidente de la Generalidad, señor Pujol, al que no le faltaron palmeros corroborando sus palabras, no dudó en asegurar que los andaluces, además de torpes, testarudos y vagos, vivíamos de las ayudas que desde su comunidad nos hacían llegar. O sea, que este simpático hombre de la política tiene una idea muy concreta y suponemos que para él exacta de cuáles son nuestros rasgos más característicos y va y lo dice, y se queda tan tranquilo. No hace tanto, la señora Mato, que está incluida en el sumario de la trama Gürtel por la compra de un coche que no está del todo clara, y que ha estado unos años en Europa representado al Partido Popular en el Parlamento europeo, vino un día a decir que los niños andaluces son todos unos analfabetos, y también se quedó tan tranquila ella. Ahora viene la presidenta Aguirre, que es la que faltaba para insultarnos, y nos define como gallinas a nosotros y al gobierno andaluz lo acusa de que los fondos del PER los dedica a financiar campañas para prestigiar al PSOE, que no sabemos exactamente lo que ha querido decir con semejante parida, pero que nosotros, por si acaso, le deseamos lo mismo para ella, aunque, como andamos generosos hoy, multiplicado por mil.

En el momento que conocimos estos discursos, pedimos ayuda a los compañeros de estos señores y señoras reclamándoles ser defendidos de semejantes disparates. El señor Arenas y su hombre fuerte en Jaén, el señor Fernández de Moya, han guardado silencio como si la cosa no fuera con ellos. A lo que se ve, el Partido Popular en Andalucía debe coincidir con las declaraciones y afirmaciones de sus compañeros y de ahí que, conscientes de que el que calla otorga, han cogido el camino de en medio y como si no hubieran oído nada. Evidentemente, cuando nos hablen de conciencia andaluza, del orgullo que supone ser de esta tierra, de que somos unos privilegiados, al menos nosotros no nos creeremos ni media palabra, porque claro ha quedado que cuando se trata de defendernos prefieren huir de la quema. Personalmente, vergüenza es lo que sentimos. Y no tanto por lo que han dicho semejantes elementos de nosotros, sino por la injustificable actitud de sus compañeros de partido para con su propio pueblo, porque también ellos, aunque hablen con las eses y parezcan ser madrileños de toda la vida, son de aquí, a no ser que lo que quieren en realidad es renegar de la tierra a la que luego le pedirán sus votos para auparlos a cargos bien remunerados, que todo puede ser.

Otro popular que quiso participar en las opiniones que su partido tiene sobre Andalucía y los andaluces fue el señor Pizarro, el que decidió dejar de mandar en Endesa para pasarse al Partido Popular con el cargo de segundo del presidente, señor Rajoy. Aunque ya se ha ido, quizá porque no ha conseguido lo que en realidad quería, antes dijo que Andalucía era un pueblo sin futuro que basaba su filosofía en comer de lo que les dan los demás. Otro artista como es el señor Sánchez Dragó, nos criticaba en las pasadas elecciones calificándonos de tontos de remate porque siempre votaba al PSOE. También es verdad que Raphael, el cantante linarense que no se acuerda de su pueblo nada más que cuando lo llaman y que ha sido premiado con una medalla de Andalucía, que es el colmo, dijo casi lo mismo, renegando de un pueblo que vota siempre socialismo. Pero ya ven ustedes, cuantas veces le ha tocado poner la mano y llevárselo calentito, nunca le ha hecho ascos.

A nosotros nos parece bien que cada cual se exprese como le venga en gana. De hecho, si tuviéramos que exponer ahora mismo lo que pensamos del resto de España, casi seguro que no quedaríamos bien con nadie, y no es cosa de caer en el mismo error de estos incapacitados para ser felices, porque cara de agrios sí que tienen. Lo que reclamamos es que quienes nos representan desde organizaciones políticas, que además se les paga para ello, que nos defiendan. ¿Cómo es posible que en el Partido Popular, escuchando la COPE, oigan cómo despotrican, insultan y menosprecian la figura de Blas Infante, y no mueven un dedo para evitarlo? Que lo permita la Conferencia Episcopal que preside Rouco Valera no nos extraña, pero que los andaluces que militan o dirigen el Partido Popular en nuestra tierra guarden silencio, sinceramente no lo entendemos. Y lo peor de todo esto es que, cuando llega el día de la exaltación de la figura del padre de la patria andaluza, acuden prestos a los actos luciendo sus mejores galas. Con todos los respetos, eso en mi pueblo se conoce como cinismo.