miércoles, 24 de marzo de 2010

ESTE MES DE MARZO LO RECORDARÁ EL DEPORTE LOCAL COMO EXTRAORDINARIO



Si Sevilla, como reza la canción, tiene un color especial, es evidente que la gente de Andújar está hecha de un barro también especial. Y lo podemos comprobar en el resultado final de las competiciones en las que nuestros jóvenes deportistas, ellas y ellos, han estado participando. En fútbol, todas las categorías han conseguido los primeros puestos, destacando, por esfuerzo y por el nivel del campeonato, el Iliturgi, que ha conseguido el ascenso directo a la categoría superior y ser campeón de su grupo. Pero también lo han hecho los más pequeños y las más pequeñas, porque también las niñas han estado a la altura de las circunstancias y han dado muestras de su genuina capacidad allí donde han acudido. Y lo mismo ha ocurrido con el baloncesto, que actualmente, después de quedar primeros de su grupo, luchan por conseguir su ascenso a la liga EBA. Pero aún tiene más importancia el éxito de nuestros jóvenes si tenemos en cuenta cómo están obligados a desenvolverse día a día, porque a ninguno de ellos les ayuda una firma que pudiera correr con parte de los gastos menores que les son imprescindibles, como podía ser, por ejemplo, la equipación. Sólo les faltaba la crisis como excusa para que más puertas de las habituales se les hayan cerrado a cal y canto, y haya habido momentos en los que ha peligrado seriamente la continuidad de algunos de nuestros clubs.

Afortunadamente, estos ejemplares deportistas no han estado solos en ningún momento, y las familias han tenido aquí un papel fundamental para la consecución de los objetivos deportivos que se propusieron a principio de la temporada, ya que no sólo los animan acudiendo a los campos en los que juegan cada domingo, sino que asumen su transporte y los gastos que generan los desplazamientos. Por eso, cuando conocemos el caso de quienes han sido capaces de prosperar en la disciplina deportiva en la que participan, como es el caso de Triana Martínez en el baloncesto, que ha sido llamada por la Federación Andaluza para integrarse en la selección con sólo 11 años; o Rocío Gómez, que actualmente juega en el Club de Voliebol de La Rioja, y que también ha sido llamada por la selección, pero a la española; o el ejemplo de Miguel Ángel Martínez, una extraordinaria persona y un excepcional deportista en natación adaptada que tiene en su poder nada menos que cuatro medallas en su especialidad y su clasificación para el campeonato del mundo, o, finalmente, la actitud ante la vida de Jaime Garzón, todo un ejemplo de superación y de ganas de vivir que ha encontrado en el deporte la ilusión que perdió en 2004 después del gravísimo accidente de tráfico que sufrió, lo menos que se nos ocurre es confirmarnos públicamente en los que les decíamos al principio, o sea, que por las gentes de Andújar corre una sangre especial que les capacita para la práctica de cualquier deporte y, además, destacar.

Sin duda, este mes de marzo ha sido para el deporte local un éxito sin precedentes. Y lo ha sido para el deporte en general y para quienes lo gestionan lejos de los despachos políticos. Y un buen ejemplo de lo que les decimos lo encontramos en el Iliturgi, que ha sido capaz de llegar al final de la temporada ganando todo lo que se les ha puesto por delante y, al mismo tiempo, ha generado convocatorias populares que le han permitido hacerse con el dinero necesario que no obtiene en la taquilla del estadio, que sería lo lógico. Encuentros culturales les han servido a la directiva como recurso para conseguir unos miles de euros con los que pagar las deudas que contraen a lo largo de la campaña y que se limitan a las nóminas de los jugadores y del entrenador, al que, por cierto, se le debe valorar en lo que vale el trabajo que ha desarrollado con los chavales, y más teniendo en cuenta en las condiciones en las que han tenido que entrenar, y siempre con la espada de Damocles sobre sus cabezas en forma de concejal de Deportes de nuestro Ayuntamiento.

Nuestra enhorabuena a todas y todos. Ellas y ellos, con su entrega y esfuerzo, con el ejemplo de deportividad que han dado allí donde han competido, han dejado el pabellón de Andújar en lo más alto. Los mayores, evidentemente, tenemos mucho que aprender de estos jóvenes deportistas.