jueves, 6 de junio de 2013

EL ACEITE DE OLIVA Y LA SALUD

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La noticia ha saltado a los medios de comunicación y compartido por miles de personas en toda España, especialmente entre la comunidad científica, que ha visto en el trabajo llevado a cabo en la Universidad de Jaén, concretamente el que se conoce como “Estrés Celular y Edad”, que está especializado en el estudio de los mecanismos moleculares que ocurren durante el envejecimiento o en diferentes patologías relacionadas con la edad. Este equipo  aprovecha estos conocimientos para estudiar los efectos terapéuticos del aceite de oliva virgen extra en las personas. Una de las líneas principales de acción del grupo consiste en descubrir el efecto de un determinado compuesto, concretamente el tirosol, en la longevidad.


Para ello, el personal de la UJA ha estudiado la ingesta de este compuesto en el que se incluía un considerable porcentaje de genes que también están presentes en el genoma humano. La científica responsable de esta línea de investigación detalla que el suministro diario de tirosol ha logrado prolongar la vida media del gusano en un veinte por ciento. Según ésta, en los gusanos existe una mayor resistencia al estrés oxidativo y térmico de la habitual, y no sólo vivían significativamente más tiempo, sino que además se encontraban en mejor forma física.




El objetivo de este importante e interesante trabajo es conocer todo los procesos y reacciones celulares que desencadena la ingesta de tirosol en los nematodos y entender los cambios que genera en su organismo para prolongar su tiempo de vida. Hasta el momento, este grupo de trabajo ha conseguido identificar tres genes que se ven directamente influenciados por este compuesto, tres genes que también se encuentran en el genoma humano, lo que constituye un considerable paso para estudiar la posibilidad de prolongar la longevidad de la vida humana. Por ello es tan importante analizar a fondo el comportamiento de los nematodos.




Además, los investigadores del grupo han utilizado un marcador biológico en los gusanos para medir su velocidad de envejecimiento. Éste consiste en la frecuencia del ritmo de contracciones musculares que se producen en la faringe del nematodo, que es un síntoma de buena salud y de juventud en los gusanos. El ritmo de contracciones va bajando con la edad y es un marcador muy útil para medir el envejecimiento, por lo que sería equivalente a medir la disminución progresiva de fuerza muscular o el deterioro de otras funciones fisiológicas en las personas cuando envejecemos.




El grupo “Estrés Celular y Edad” ha investigado durante muchos años la base molecular del envejecimiento y ha aprovechado este conocimiento para desarrollar otras líneas de investigación relacionadas con patologías asociadas a la edad, como por ejemplo la hipoxia,  que consiste en que una región del cuerpo se ve afectada por la falta de oxígeno, o la isquemia cerebral, es decir, la reducción del flujo sanguíneo en el cerebro, entre muchas otras. Igualmente, otros miembros del grupo investigan los efectos de algunos compuestos del aceite de oliva virgen extra en la fibromialgia, un trastorno del músculo esquelético que también está asociado con la edad.




El equipo científico está formado por personal investigador de los departamentos de Biología Experimental y Ciencias de la Salud y por facultativos de la Unidad Clínica del Hospital Ciudad de Jaén. Sus objetivos, en líneas generales, son contribuir al desarrollo de fármacos y tratamientos preventivos contra daños paliativos por la edad, apoyar al sector sanitario en el cuidado a las personas mayores y favorecer el desarrollo de la industria oleícola a través de la valorización y el estudio de los compuestos del aceite de oliva virgen extra que son beneficiosos para la salud.