viernes, 19 de junio de 2009

LOS BUENOS CONDUCTORES ESTÁN DE ENHORABUENA



Siguiendo con nuestra costumbre de dedicar los viernes a temas de tráfico, sepan que millones de conductores españoles habrán recibido o recibirán en unos días, puntos extras que acumular en su cuenta particular del carné por puntos. Ha pasado el tiempo que Tráfico había previsto para iniciar este proceso y los conductores que se hayan hecho merecedores de ello, serán premiados con el aumento de puntos. De cómo valorar esta decisión oficial y de cómo puede influir en el ánimo de quienes no tienen precisamente un expediente que les permita beneficiarse de ella, creemos que hay que esperar a que por sí misma muestre la trascendencia que desde la Dirección General de Tráfico se le ha querido dar y que asegura generará más adeptos que detractores. Siendo objetivos, conociendo las dificultades a las que deben enfrentarse los conductores que pierden puntos o que hayan perdido todo el crédito, lo más probable es que influya la experiencia y acabe generando más simpatizantes de los que actualmente tiene. El tiempo dirá si la autoridad competente, implantando un sistema que ya usaban otros Estados, acertó o todo lo contrario. Por el momento, y a los hechos nos remitimos, parece que ha calmado los ánimos entre algunos conductores, especialmente los ligados a los excesos de velocidad.

En realidad, lo fundamental para un conductor que usa su vehículo como herramienta de trabajo, es no verse involucrado en una situación que pueda finalmente ocasionarle la retirada de puntos de su permiso de conducir, pero para que esto no ocurra se exige un comportamiento ajustado a las normas de la circulación y no siempre parece que algunos estén dispuestos a ello. De hecho, millones han sido sancionados desde que se implantó este sistema de carné y muchos miles han sido los que lo han perdido definitivamente, lo que nos da una idea real de cómo nos hemos tomado esta implantación y la importancia que le hemos dado a los controles que se han instalado para evitar los excesos. Para Tráfico, una vez vistos los resultados (para sus intenciones, muy positivos) que se derivan de carné por puntos, su decisión de mantenerlo y de incrementar tanto los beneficios como las sanciones, parece que se avala por sí mismo. Todo indica, no obstante, que está previsto que reciba unos toques técnicos y que éstos faciliten a los infractores recuperar lo perdido en menos tiempo.

Destacar, sin embargo, que el número de los usuarios que no aceptaron desde el principio el control que la DGT hace sobre su permiso de conducir es muy importante. Lo demuestran haciendo caso omiso a las normas en vigor, es decir, consumiendo alcohol, sobrepasando la velocidad máxima, adelantando en donde está prohibido o simplemente desobedeciendo las señales de la ciudad en la que vive. Para estos transgresores natos, ellos y sólo ellos tienen capacidad para controlar sus maniobras, y ni Tráfico ni agente alguno pueden limitarlas. No suelen hacer uso del cinturón de seguridad o del casco, si se trata de un motorista; no instala la silleta especial para los menores de edad que viajan con él, no es capaz de mantener la velocidad que marca la señalización del tramo, adelanta incluso generando peligro y suele consumir alcohol a lo largo del día, especialmente a media mañana y por la noche. Con este expediente como tarjeta de presentación, comprenderán ustedes que se trate de usuarios a los que debemos evitar siempre que nos sea posible por el peligro que supone viajar con ellos aunque sea a distancia.

En definitiva, que les damos la enhorabuena a todos y todas las que han mantenido el tipo y no han perdido puntos a lo largo de estos años. Seguro que para muchos de ellos habrá supuesto no un esfuerzo menor, porque se habrán visto obligados a reconducir sus excesos, y por eso tiene más valor su comportamiento. A quienes les ha ido peor, nuestra comprensión al tiempo que les recordamos que una de las consecuencias inmediatas que se han derivado de la implantación del carné por puntos ha sido el descenso de la mortalidad en nuestras carreteras. Es posible, aunque no lo quieran reconocer, que entre quienes se han salvado estén alguno de ellos.