RESUMEN SEMANA 6 AL 10 JULIO 09
Las obras que estos días se desarrollan en diferentes zonas de la ciudad, como era previsible, influyen enormemente en el desenvolvimiento del tráfico rodado y no menos en la seguridad de los peatones, que tienen que vérselas con dificultades de todo tipo que debían y podían solucionarse obligando a las empresas concesionarias a que cumplan con su obligación de proporcionarles zonas de seguridad especialmente previstas para ellos. En cuanto a los usuarios de vehículos a motor que llegan hasta nosotros desde fuera, es evidente que desde la Concejalía no se ha tenido en cuenta que nuestra ciudad atiende diariamente a cientos de visitantes que acuden a las diferentes delegaciones de las Administraciones del Estado y de la Junta de Andalucía, como podía ser el caso de Hacienda, Justicia, DNI, Salud, etc., y para los que cualquier alteración del sentido de circulación que conocían sencillamente les complica exageradamente la búsqueda de la salida hacia su punto de destino. Lo sabíamos, es cierto, pero, por si nos quedaba alguna duda, comprobamos que no existe una política común desde la que desarrollar la programación de las actividades que tienen encomendadas las diferentes Delegaciones municipales, especialmente en lo que tiene relación con la Andújar ciudad de servicios a la tanto echan mano nuestros políticos y sus incondicionales cuando les interesa. Son muchas las voces que escuchamos criticando la inexistencia de planificación en el arreglo de algunas calles, una de las cuales podía ser Notarios, que ha sido levantada por completo sin que las vías aledañas hayan sido terminadas. Consecuencia: que estos vecinos han quedado aislados y temen lo peor.
Por otra parte, no poca repercusión ha tenido la comparecencia ante los medios de comunicación de los representantes andalucistas para valorar los dos años de gestión del actual equipo de gobierno. Sin duda, y para no andarnos por las ramas, han dicho verdades como puños, aunque a destiempo y siendo conscientes de que no sirve de nada. En dos ocasiones pudieron intervenir en el devenir de nuestra ciudad y no lo hicieron. La primera y más importante, durante los cuatro años que formaron parte del gobierno presidido por el señor Estrella; la segunda, cuando desde las filas socialistas y de Izquierda Unida les ofrecieron la posibilidad de un pacto de gobierno desde el que intervenir en el futuro de la ciudadanía. En ninguna de las dos quisieron mojarse, y en las dos mostraron el despropósito de una política inexistente, sin objetivos y demagógica. Lo corrobora el hecho de que, a cambio de tres concejalías y la primera tenencia de la Alcaldía para su portavoz, se mantuvieron estoicos asistiendo al deterioro político y social de nuestra ciudad sin mover un dedo para reconducir lo que a todas luces sería ruinoso en poco tiempo, como así ha sido. Es más, por lo mismo que dijo el señor Salas en la rueda de prensa para valorar a la baja el trabajo de los populares al frente del Ayuntamiento, a nosotros, que hicimos lo mismo que ellos, pero cuatro años antes, les podemos asegurar que no nos sacrificaron porque no se lo permitía la Constitución, pero sí que se encargaron de dar una pésima imagen de nuestro trabajo en sus medios de comunicación. Y lo que es peor, se atrevieron a descalificar a los integrantes de Radio Andújar, aunque muy especialmente a éste que les habla. Buscaron y rebuscaron el vocabulario más soez y destructivo para descalificar nuestra tarea; planificaron el cómo y el por qué, nos eliminaron de sus opciones publicitarias y nos vituperaron por escrito manchando nuestro expediente de gente trabajadora, comprometida con la ciudad y decididos a denunciar los abusos que algunos políticos hacen de sus cargos. En el colmo de la desfachatez, llegaron a asegurar en sus mítines electorales que éramos la radio del socialismo local. Afortunadamente para este partido y para las consecuencias que pudieron derivarse de este desencuentro, no quisimos entrar en el juego de la denuncia porque quienes escribieron y hablaron no dejan de ser gente menor a la que es mejor no tenerla en cuenta. Y todo porque dijimos lo mismo que ahora ellos denuncian del actual equipo de gobierno. Lo que hemos escuchado decir a los andalucistas es lo menos que deben expresar quienes, viviendo de cerca y con responsabilidad política el día a día de la ciudad, cuentan con el apoyo de parte de la ciudadanía. Guardar silencio, que es lo que han hecho hasta ahora, ante tan manifiesta inestabilidad social, sólo ha servido para consolidar en el poder a quienes ahora critican.
En cuanto al asunto del cierre de la piscina municipal de Colón, está decidido por el equipo de gobierno y no duden de que lo llevará a cabo. De nada servirá la concentración popular convocada para el próximo jueves día 16 ni las más de cinco mil firmas que han conseguido de ciudadanos que están en contra de esta decisión. La razón parece basarse en que la recuperación de este recinto representa la inversión de unos novecientos mil euros y que las arcas municipales no están para exigirle esfuerzos. ¿Y qué culpa tiene la ciudadanía de la nefasta política económica por la que se rige el Ayuntamiento? La falta de previsión y la contención en el gasto, no debía ser responsabilidad de quienes pagan religiosamente sus impuestos y que legitiman la necesidad que tienen de este tipo de equipamientos. Los coordinadores de este movimiento ciudadano, por otro lado, no sólo se quejan del cierre de este recinto, que a nosotros nos recuerda muchísimo al del Cámping, sino de cómo lo han decidido: a escondidas y con mucha cautela para evitar precisamente la unión de los usuarios habituales pidiendo todo lo contrario. Y es que no han compartido con ellos y ellas la necesidad de esta decisión, y mucho menos han tenido en cuenta sus opiniones. El tema promete y estamos convencidos de que les dolerá la cabeza a los promotores del cierre, sobre los que ya ha recaído la duda de que lo que persiguen en realidad es la recalificación de estos terrenos municipales con fines lucrativos. Por el momento, a estos inquietos ciudadanos les avalan miles de firmas y suponemos que no sólo serán de militantes de partidos opositores a la actual política municipal.
Las obras que estos días se desarrollan en diferentes zonas de la ciudad, como era previsible, influyen enormemente en el desenvolvimiento del tráfico rodado y no menos en la seguridad de los peatones, que tienen que vérselas con dificultades de todo tipo que debían y podían solucionarse obligando a las empresas concesionarias a que cumplan con su obligación de proporcionarles zonas de seguridad especialmente previstas para ellos. En cuanto a los usuarios de vehículos a motor que llegan hasta nosotros desde fuera, es evidente que desde la Concejalía no se ha tenido en cuenta que nuestra ciudad atiende diariamente a cientos de visitantes que acuden a las diferentes delegaciones de las Administraciones del Estado y de la Junta de Andalucía, como podía ser el caso de Hacienda, Justicia, DNI, Salud, etc., y para los que cualquier alteración del sentido de circulación que conocían sencillamente les complica exageradamente la búsqueda de la salida hacia su punto de destino. Lo sabíamos, es cierto, pero, por si nos quedaba alguna duda, comprobamos que no existe una política común desde la que desarrollar la programación de las actividades que tienen encomendadas las diferentes Delegaciones municipales, especialmente en lo que tiene relación con la Andújar ciudad de servicios a la tanto echan mano nuestros políticos y sus incondicionales cuando les interesa. Son muchas las voces que escuchamos criticando la inexistencia de planificación en el arreglo de algunas calles, una de las cuales podía ser Notarios, que ha sido levantada por completo sin que las vías aledañas hayan sido terminadas. Consecuencia: que estos vecinos han quedado aislados y temen lo peor.
Por otra parte, no poca repercusión ha tenido la comparecencia ante los medios de comunicación de los representantes andalucistas para valorar los dos años de gestión del actual equipo de gobierno. Sin duda, y para no andarnos por las ramas, han dicho verdades como puños, aunque a destiempo y siendo conscientes de que no sirve de nada. En dos ocasiones pudieron intervenir en el devenir de nuestra ciudad y no lo hicieron. La primera y más importante, durante los cuatro años que formaron parte del gobierno presidido por el señor Estrella; la segunda, cuando desde las filas socialistas y de Izquierda Unida les ofrecieron la posibilidad de un pacto de gobierno desde el que intervenir en el futuro de la ciudadanía. En ninguna de las dos quisieron mojarse, y en las dos mostraron el despropósito de una política inexistente, sin objetivos y demagógica. Lo corrobora el hecho de que, a cambio de tres concejalías y la primera tenencia de la Alcaldía para su portavoz, se mantuvieron estoicos asistiendo al deterioro político y social de nuestra ciudad sin mover un dedo para reconducir lo que a todas luces sería ruinoso en poco tiempo, como así ha sido. Es más, por lo mismo que dijo el señor Salas en la rueda de prensa para valorar a la baja el trabajo de los populares al frente del Ayuntamiento, a nosotros, que hicimos lo mismo que ellos, pero cuatro años antes, les podemos asegurar que no nos sacrificaron porque no se lo permitía la Constitución, pero sí que se encargaron de dar una pésima imagen de nuestro trabajo en sus medios de comunicación. Y lo que es peor, se atrevieron a descalificar a los integrantes de Radio Andújar, aunque muy especialmente a éste que les habla. Buscaron y rebuscaron el vocabulario más soez y destructivo para descalificar nuestra tarea; planificaron el cómo y el por qué, nos eliminaron de sus opciones publicitarias y nos vituperaron por escrito manchando nuestro expediente de gente trabajadora, comprometida con la ciudad y decididos a denunciar los abusos que algunos políticos hacen de sus cargos. En el colmo de la desfachatez, llegaron a asegurar en sus mítines electorales que éramos la radio del socialismo local. Afortunadamente para este partido y para las consecuencias que pudieron derivarse de este desencuentro, no quisimos entrar en el juego de la denuncia porque quienes escribieron y hablaron no dejan de ser gente menor a la que es mejor no tenerla en cuenta. Y todo porque dijimos lo mismo que ahora ellos denuncian del actual equipo de gobierno. Lo que hemos escuchado decir a los andalucistas es lo menos que deben expresar quienes, viviendo de cerca y con responsabilidad política el día a día de la ciudad, cuentan con el apoyo de parte de la ciudadanía. Guardar silencio, que es lo que han hecho hasta ahora, ante tan manifiesta inestabilidad social, sólo ha servido para consolidar en el poder a quienes ahora critican.
En cuanto al asunto del cierre de la piscina municipal de Colón, está decidido por el equipo de gobierno y no duden de que lo llevará a cabo. De nada servirá la concentración popular convocada para el próximo jueves día 16 ni las más de cinco mil firmas que han conseguido de ciudadanos que están en contra de esta decisión. La razón parece basarse en que la recuperación de este recinto representa la inversión de unos novecientos mil euros y que las arcas municipales no están para exigirle esfuerzos. ¿Y qué culpa tiene la ciudadanía de la nefasta política económica por la que se rige el Ayuntamiento? La falta de previsión y la contención en el gasto, no debía ser responsabilidad de quienes pagan religiosamente sus impuestos y que legitiman la necesidad que tienen de este tipo de equipamientos. Los coordinadores de este movimiento ciudadano, por otro lado, no sólo se quejan del cierre de este recinto, que a nosotros nos recuerda muchísimo al del Cámping, sino de cómo lo han decidido: a escondidas y con mucha cautela para evitar precisamente la unión de los usuarios habituales pidiendo todo lo contrario. Y es que no han compartido con ellos y ellas la necesidad de esta decisión, y mucho menos han tenido en cuenta sus opiniones. El tema promete y estamos convencidos de que les dolerá la cabeza a los promotores del cierre, sobre los que ya ha recaído la duda de que lo que persiguen en realidad es la recalificación de estos terrenos municipales con fines lucrativos. Por el momento, a estos inquietos ciudadanos les avalan miles de firmas y suponemos que no sólo serán de militantes de partidos opositores a la actual política municipal.



