viernes, 17 de julio de 2009

FUENTE SORDA




RESUMEN DE LA SEMANA DEL 13 AL 17 DE JULIO DE 2009


Como la anterior, esta semana tampoco ha sido capaz de reunir suficiente información como para que la califiquemos de movida. Sólo dos o tres asuntos han capitalizado las quejas ciudadanas y unas cuantas más que le han correspondido a la clase política, que sigue en sus trece de cerrar ojos y oídos a la ciudadanía, en una huida hacia adelante difícil de interpretar. No obstante, la situación, típicamente estival, responde al momento del año en el que nos encontramos, a punto de cerrar el quiosco porque las vacaciones de agosto se nos vienen encima y se iniciará la habitual diáspora que protagonizan nuestros representantes. Todo se detiene, desde la Justicia hasta Tráfico, y los medios de comunicación haremos lo propio a la espera de septiembre, que es cuando de nuevo cogeremos carrerilla a la caza y captura de lo noticiable. De entre las quejas ciudadanas más interesantes, las que nos avisan de la colocación de un radar en las inmediaciones del cruce de la Alcaparrosa, y que por el momento está siendo uno de los más rentables de la provincia. Y es que el tramo en cuestión que se controla tiene la velocidad limitada a cuarenta kilómetros por hora y, claro, es un límite que casi nadie respeta. Consecuencia: que, como decimos por aquí, están cayendo como moscas, lo que viene a confirmarnos que entre la retirada de puntos y la sanción económica, algunos han perdido hasta las ganas de irse de vacaciones. Independientemente de la necesidad de controlar este tramo y de la objetividad con la que se ha decidido esta ubicación, lo que reclaman los usuarios es que se anuncie con tiempo si de verdad de lo que se trata no es de recaudar y sí de evitar accidentes. Por el momento, como dicho ha quedado que a la Jefatura de Tráfico le está resultando la mar de rentable este control, y, dicen los más críticos, que como el Estado tiene que sacar dinero de donde sea, pues ¡ala!, a por los conductores. Mientras sí o no,tomen nota del asunto, porque circular por ese punto kilométrico al doble de la velocidad permitida, que es de cuarenta por hora, es de lo más fácil y, consecuentemente, llevarse un susto morrocotudo, con pérdida del permiso de conducir incluido.


Otros vecinos descontentos con el Ayuntamiento, especialmente con el alcalde, son los residentes en el camino de la Isla, que de la noche a la mañana, debido a las obras que actualmente se ejecutan en las Vistillas, y que llegarán hasta final de año, han visto cómo se multiplicaba el tráfico por las puertas de sus casas sin que el camino haya sido preparado para ello. Insisten en que le han tapado algunos socavones, pero que en estos momentos se encuentra como estaba antes de la intervención municipal, lo que influye enormemente en sus vidas, puesto que la polvareda y el ruido que generan los vehículos que por allí circulan se introduce en sus viviendas es insoportable. Reclamaron un arreglo inmediato ante el alcalde de la ciudad el pasado 26 de junio y hasta el momento no les ha respondido, añadiéndole al malestar propio de la situación el hecho de que los menosprecie como ciudadanos y arrincone lo que para ellos es un gran problema.


Los que sí han conseguido lo que se propusieron han sido los que reclamaban el arreglo de la piscina municipal de toda la vida y estaban en contra de su cierre. Ayer acudieron al salón de plenos todos los que cabían y el resto se quedó a las puertas de la Casa Consistorial arropándoles, y mostraron su descontento con pancarta incluida. El equipo de gobierno municipal, en su línea, lo primero que intentó demostrar es que oficialmente nadie había anunciado el cierre de este recinto recreacional e intentaron buscar un culpable del rumor, decididos a cargar sobre Radio Andújar la responsabilidad de haber difundido una información que según ellos no era oficial. Pero el tiro les salió por la culata, ya que tenemos grabaciones que confirman que fue el señor alcalde el que lo anunció de viva voz y, por si faltaba algo, también el acuerdo firmado entre los andalucistas y los populares cuando eran gobierno municipal para convertir estas instalaciones en pistas deportivas. De hecho, cuando comprobaron que tenían todas las de perder, nuestra primera autoridad quiso unirse a la ciudadanía y a los grupos que se negaban al cierre y estaban por el arreglo, andalucistas, Izquierda Unida y socialistas, y pasó de estar al frente del cierre de la piscina a colocarse junto a los que decían lo contrario. Evidentemente, una maniobra que generó una situación grotesca y demagógica que, no obstante, no le permitió lucirse como en otras ocasiones, porque las personas que se encontraban en el pleno no cayeron en la trampa y le mostraron su disconformidad incluso con silbidos. Por supuesto, quedó claro que estos ciudadanos no estaban dirigidos por ningún partido político y que sólo defendían sus intereses, y lo dijeron así porque públicamente fueron acusados por nuestra primera autoridad de responder al mandato de partidos de la oposición. Este pleno no sabemos si pasará a nuestra particular historia política, pero sí desde luego que mostró una imagen del equipo de gobierno desmembrada, muy preocupada por el desarrollo de los acontecimientos, porque nunca pudieron controlarlos, y usando de un innecesario cinismo para dirigirse a la ciudadanía que rayó el ridículo. Afortunadamente, la piscina municipal no será reconvertida en pistas de tenis para el regocijo y disfrute de buena parte de la ciudadanía, al tiempo que dota a Andújar de dos recintos veraniegos que facilitarán el acceso a miles de usuarios.


En cuanto al aparcamiento de la corredera de Capuchinos, otro más que unir a la lista de los anunciados por el Ayuntamiento y que estamos seguros no tiene más finalidad que no sea la de añadirle algo de brillo a su expediente, fue dejado sobre la mesa por los partidos opositores para un estudio más exhaustivo de lo que podían representar las obras para los edificios afectados por ellas y sobre lo que los vecinos y vecinas de esta importante vía de la ciudad opinan. Aunque el alcalde insistió en que lo que querían el resto de representantes políticos era que no se construyera el aparcamiento subterráneo, los respectivos portavoces dejaron claro que sí, que estaban a favor, pero que antes debía confeccionarse, por ejemplo, un estudio geotécnico del subsuelo y someter el proyecto a la revisión de profesionales de la arquitectura que no estuvieran ligadas al equipo de gobierno o el Ayuntamiento. Por otra parte, aunque sabemos que a los residentes en esta calle se les ha pedido opinión al respecto, no han querido darlo a conocer por razones obvias.


Resumiendo la semana: que lo acontecido ha sido escaso, pero muy interesante.