
RESUMEN SEMANA 27-31 JULIO 2009-07-30
No crean ustedes que la semana que se nos va ha sido de las que dejan huella. Sólo el paso por el salón de plenos de nuestro Ayuntamiento del presupuesto para su aprobación por parte de los grupos políticos, ha generado algo de información y mucho de polémica. Todos han querido dejar constancia de su posición política ante las cuentas municipales que, por cierto, debieron estar preparadas para su estudio y aprobación en octubre del año pasado y que llegan ahora, con el fin de que la ciudadanía sepa las razones que les inducen no sólo a no aprobarlas, sino a denunciar los tejemanejes del equipo de gobierno, que es incapaz de superarse a sí mismo si no es forma de mentiras. Por lo tanto, este asunto es casi el único argumento que les traemos y que desarrollamos a partir de este momento.
Así, de acuerdo a cómo se están desarrollando los acontecimientos alrededor de la economía municipal, y muy especialmente a la aprobación de los presupuestos del año en curso, es evidente que la oposición ha echado por tierra las pretensiones de nuestra primera autoridad, de conseguir el sí del Pleno municipal en la primera ocasión que conocían las cuentas. Con esto no queremos decir que algunas de las partes haya ganado una batalla de la guerra que los grupos opositores y el gobierno municipal mantienen desde siempre, sino que al mismo tiempo que le han negado su apoyo, han ido en esta ocasión más lejos y le han desmontado sus verdaderas intenciones. Según se deduce de las declaraciones conocidas en las ruedas de prensa a las que hemos sido convocados los medios de comunicación, nuestra primera autoridad no deseaba en realidad que los grupos de la oposición le aprobaran el presupuesto del año 2009, sino que lo rechazaran, porque precisamente para eso se ha confeccionado con infinidad de errores y desoyendo el plan de saneamiento económico aprobado por mayoría hace unos meses, para de esta forma, y con el no como bandera, usarlo como arma arrojadiza en contra del resto de partidos políticos (y así lo ha hecho), a los que responsabiliza de todos los males económicos de las arcas municipales.
Según el resto de grupos, el interés real del alcalde era precisamente ese, es decir, la negativa de sus oponentes políticos a la aprobación del presupuesto, ya que la prórroga del actual le permite distribuir el dinero de todos como mejor le parece y sin necesidad de dar cuentas a nadie ni de pedir permiso al Pleno municipal. Llegan a esta conclusión porque aseguran que nuestra primera autoridad conoce la fórmula prevista en la Ley de Administraciones Locales desde la que poder aprobar el presupuesto sin que los grupos políticos opositores puedan evitarlo. Entienden, por lo tanto, que se ha tratado de una pantomima, de una mala puesta en escena para quedar bien ante la ciudadanía y, de paso, echar basura sobre ellos responsabilizándoles de que, por su culpa, las cuentas municipales se encuentren en nivel de quiebra técnica.
Sea como sea, la realidad es que la dinámica de la ciudad se desenvuelve cada vez peor, que conforme transcurren los días, es notoria la precariedad del cada vez más escaso entramado industrial. Es cierto que de vez en cuando aparecen algunos de nuestros políticos más representativos, por supuesto, acompañados de los mismos de siempre, con el fin de darnos ánimo, pero se trata de acontecimientos vacíos de contenido, aunque eso sí repletos de intenciones políticas nada aconsejables. Dará lo mismo que el tema sea la creación de una oficina para una labor concreta o que la cosa propuesta tenga que ver con la feria de septiembre, porque lo que se sabe de antemano en la calle es que es sólo una estudiada pose política de la que la ciudad no obtendrá beneficio alguno. Esta deducción es una consecuencia lógica, porque así ha venido ocurriendo desde hace años y ahora no caeremos ni siquiera en la tentación de creernos lo que vemos, y muy especialmente cuando comprobamos que los asistentes al acto son los mismos, aunque ahora con visos de modernidad y ganas de hacer cosas. Por lo tanto, al menos para nosotros, que digan lo que les parezca y que busquen algo de brillo por donde crean más conveniente, pero que nos dejen en paz. Si de verdad lo que quieren es relanzar a la ciudad en su legítima búsqueda de futuro para sus moradores, que lo hagan sin alharacas, sin vídeos, sin micrófonos y sin fotos. Además de hacerlo creíble, algo sí que tendrían asegurado, ya que el anonimato en sus delicadas tareas les garantizaría un menor grado de ridículo y crítica por parte de la ciudadanía.
Esta semana, en otro orden de cosas, quizá porque las vacaciones de agosto así lo demandan, hemos sido requeridos los medios para acudir a ruedas de prensa convocadas desde Izquierda Unida y PSOE, ambas formaciones casi con las mismas intenciones informativas. Así, en la sede socialista, y presidida la mesa por la secretaria local del partido, Micaela Navarro, nos aportaron datos que hemos ido desgranando en nuestros informativos diarios y de los que habrán podido obtener ustedes datos fiables sobre el discurrir de la ciudad y del escaso futuro que tiene de cara a los dos años que quedan de legislatura. En el caso de Izquierda Unida, el mensaje estuvo claramente diferenciado, ya que quisieron dejar constancia de cuál ha sido su papel a lo largo de estos años en todos los frentes que necesitaron de su apoyo y estudio. En el transcurso de ambas convocatorias siempre estuvo presente el devenir de la ciudad y, según sus representantes, el callejón sin salida al que nos han abocado los actuales dirigentes políticos, incapaces de proyectar la ciudad hacia el exterior con garantías de éxito, especialmente porque no han sido capaces ni siquiera de ejecutar su emblemático proyecto, es decir, los Llanos del Sotillo.
Justo ahora, cuando dejamos este espacio para la mitad de septiembre, comprobamos que nos vamos con lo puesto, convencidos de que nuestras posibilidades como ciudad han sido salvajemente limitadas y que mucho tienen que cambiar las perspectivas de nuestros gobernantes para que notemos algo de mejoría. El deterioro de las instituciones, el malgasto que se hace del dinero público y la falta de ideas entre quienes están obligados a ello por cargo y por sueldo, nos va a pasar factura en poco tiempo. Ahora lo de menos es que nos arreglen algunas calles y se construyan rotondas con dinero del Estado y de la Junta de Andalucía, porque eso es lo propio y mínimo en una gestión municipal; lo que necesita Andújar es que la convenzan de sus posibilidades, que la saquen del ostracismo desmedido en el que la han metido y que le proporcionen vías de acceso al mundo industrial que vemos se desenvuelve con soltura en municipios próximos al nuestro. De todo lo demás, sinceramente, estamos hartos.
No crean ustedes que la semana que se nos va ha sido de las que dejan huella. Sólo el paso por el salón de plenos de nuestro Ayuntamiento del presupuesto para su aprobación por parte de los grupos políticos, ha generado algo de información y mucho de polémica. Todos han querido dejar constancia de su posición política ante las cuentas municipales que, por cierto, debieron estar preparadas para su estudio y aprobación en octubre del año pasado y que llegan ahora, con el fin de que la ciudadanía sepa las razones que les inducen no sólo a no aprobarlas, sino a denunciar los tejemanejes del equipo de gobierno, que es incapaz de superarse a sí mismo si no es forma de mentiras. Por lo tanto, este asunto es casi el único argumento que les traemos y que desarrollamos a partir de este momento.
Así, de acuerdo a cómo se están desarrollando los acontecimientos alrededor de la economía municipal, y muy especialmente a la aprobación de los presupuestos del año en curso, es evidente que la oposición ha echado por tierra las pretensiones de nuestra primera autoridad, de conseguir el sí del Pleno municipal en la primera ocasión que conocían las cuentas. Con esto no queremos decir que algunas de las partes haya ganado una batalla de la guerra que los grupos opositores y el gobierno municipal mantienen desde siempre, sino que al mismo tiempo que le han negado su apoyo, han ido en esta ocasión más lejos y le han desmontado sus verdaderas intenciones. Según se deduce de las declaraciones conocidas en las ruedas de prensa a las que hemos sido convocados los medios de comunicación, nuestra primera autoridad no deseaba en realidad que los grupos de la oposición le aprobaran el presupuesto del año 2009, sino que lo rechazaran, porque precisamente para eso se ha confeccionado con infinidad de errores y desoyendo el plan de saneamiento económico aprobado por mayoría hace unos meses, para de esta forma, y con el no como bandera, usarlo como arma arrojadiza en contra del resto de partidos políticos (y así lo ha hecho), a los que responsabiliza de todos los males económicos de las arcas municipales.
Según el resto de grupos, el interés real del alcalde era precisamente ese, es decir, la negativa de sus oponentes políticos a la aprobación del presupuesto, ya que la prórroga del actual le permite distribuir el dinero de todos como mejor le parece y sin necesidad de dar cuentas a nadie ni de pedir permiso al Pleno municipal. Llegan a esta conclusión porque aseguran que nuestra primera autoridad conoce la fórmula prevista en la Ley de Administraciones Locales desde la que poder aprobar el presupuesto sin que los grupos políticos opositores puedan evitarlo. Entienden, por lo tanto, que se ha tratado de una pantomima, de una mala puesta en escena para quedar bien ante la ciudadanía y, de paso, echar basura sobre ellos responsabilizándoles de que, por su culpa, las cuentas municipales se encuentren en nivel de quiebra técnica.
Sea como sea, la realidad es que la dinámica de la ciudad se desenvuelve cada vez peor, que conforme transcurren los días, es notoria la precariedad del cada vez más escaso entramado industrial. Es cierto que de vez en cuando aparecen algunos de nuestros políticos más representativos, por supuesto, acompañados de los mismos de siempre, con el fin de darnos ánimo, pero se trata de acontecimientos vacíos de contenido, aunque eso sí repletos de intenciones políticas nada aconsejables. Dará lo mismo que el tema sea la creación de una oficina para una labor concreta o que la cosa propuesta tenga que ver con la feria de septiembre, porque lo que se sabe de antemano en la calle es que es sólo una estudiada pose política de la que la ciudad no obtendrá beneficio alguno. Esta deducción es una consecuencia lógica, porque así ha venido ocurriendo desde hace años y ahora no caeremos ni siquiera en la tentación de creernos lo que vemos, y muy especialmente cuando comprobamos que los asistentes al acto son los mismos, aunque ahora con visos de modernidad y ganas de hacer cosas. Por lo tanto, al menos para nosotros, que digan lo que les parezca y que busquen algo de brillo por donde crean más conveniente, pero que nos dejen en paz. Si de verdad lo que quieren es relanzar a la ciudad en su legítima búsqueda de futuro para sus moradores, que lo hagan sin alharacas, sin vídeos, sin micrófonos y sin fotos. Además de hacerlo creíble, algo sí que tendrían asegurado, ya que el anonimato en sus delicadas tareas les garantizaría un menor grado de ridículo y crítica por parte de la ciudadanía.
Esta semana, en otro orden de cosas, quizá porque las vacaciones de agosto así lo demandan, hemos sido requeridos los medios para acudir a ruedas de prensa convocadas desde Izquierda Unida y PSOE, ambas formaciones casi con las mismas intenciones informativas. Así, en la sede socialista, y presidida la mesa por la secretaria local del partido, Micaela Navarro, nos aportaron datos que hemos ido desgranando en nuestros informativos diarios y de los que habrán podido obtener ustedes datos fiables sobre el discurrir de la ciudad y del escaso futuro que tiene de cara a los dos años que quedan de legislatura. En el caso de Izquierda Unida, el mensaje estuvo claramente diferenciado, ya que quisieron dejar constancia de cuál ha sido su papel a lo largo de estos años en todos los frentes que necesitaron de su apoyo y estudio. En el transcurso de ambas convocatorias siempre estuvo presente el devenir de la ciudad y, según sus representantes, el callejón sin salida al que nos han abocado los actuales dirigentes políticos, incapaces de proyectar la ciudad hacia el exterior con garantías de éxito, especialmente porque no han sido capaces ni siquiera de ejecutar su emblemático proyecto, es decir, los Llanos del Sotillo.
Justo ahora, cuando dejamos este espacio para la mitad de septiembre, comprobamos que nos vamos con lo puesto, convencidos de que nuestras posibilidades como ciudad han sido salvajemente limitadas y que mucho tienen que cambiar las perspectivas de nuestros gobernantes para que notemos algo de mejoría. El deterioro de las instituciones, el malgasto que se hace del dinero público y la falta de ideas entre quienes están obligados a ello por cargo y por sueldo, nos va a pasar factura en poco tiempo. Ahora lo de menos es que nos arreglen algunas calles y se construyan rotondas con dinero del Estado y de la Junta de Andalucía, porque eso es lo propio y mínimo en una gestión municipal; lo que necesita Andújar es que la convenzan de sus posibilidades, que la saquen del ostracismo desmedido en el que la han metido y que le proporcionen vías de acceso al mundo industrial que vemos se desenvuelve con soltura en municipios próximos al nuestro. De todo lo demás, sinceramente, estamos hartos.