viernes, 3 de julio de 2009

LA PRIMERA SEMANA DE JULIO




La primera semana de julio de 2009 no ha sido precisamente interesante informativamente hablando. No obstante, destacar, por la trascendencia social que encierra y por la antinaturalidad que usamos por aquí para desdramatizar las opciones sexuales de nuestros vecinos y vecinas, amigos y amigas, y familiares directos o indirectos de homosexuales y lesbianas, que el día del orgullo gay ha pasado por nuestra ciudad más bien con pena que con gloria. Es evidente que hemos perdido una gran oportunidad para mostrar nuestra tolerancia y solidaridad con las personas que aún tienen que vérselas con el rechazo social y la hipocresía con que son observados y tratados por quienes cínicamente los critican sin observar la más mínima deferencia para con ellos y su libertad de vivir su sexualidad como les venga en gana. Los organizadores conocían sólo de oídas que nuestra ciudad ha sido desde siempre un ejemplo de tolerancia para el resto de la provincia, puntera en todo lo que tiene relación con lo moderno y decidida a participar en reclamar con lo que entiende como suyo. Pero se equivocaron.Una cosa es lo que han escuchado o le han dicho y otra diferente es el rechazo real que se da entre nosotros en contra de quienes, por ejemplo, se unen públicamente con las personas que, desgraciadamente, andan todavía viviendo su sexualidad en el más absoluto de los anonimatos. No es que acudieran muchos o pocos a la manifestación, tampoco que faltara información al respecto, es que sencillamente no la apoyó nadie. Sólo los que se desplazaron hasta nuestra ciudad desde diferentes ciudades de la provincia y los representantes de la asociación Colega. Los demás suponemos que la observarían desde lejos no fuera que alguien dedujera que su apoyo representara su salida del armario. ¡Y hasta ahí podíamos llegar!


Por otra parte, el miércoles supimos que, muy temprano, casi de madrugada, quizá para evitar enfrentamientos con los vecinos más sensibles, fue talado otro árbol de gran porte y con muchos años sobre sus raíces en el parque de las Vistillas, justo a la salida de la corredera de san Bartolomé. La autoridad incompetente asegura que era necesario porque le estorbaba para l aconstrucción de la rotonda que se tiene prevista plantar en esta zona a cambio de talar los árboles. Aunque las previsiones oficiales no auguraban problemas de vecindad ni quejas ecologistas, la realidad fue bien distinta,ya que la visita de nuestra primera autoridad (que en lo de recorrer las obras a primeras horas de la mañana es algo que sabe agradecen los vecinos afectados por las obras, y de ahí que no falle ni un día convencido de que vuelve a su despacho con unos votos en el bolsillo), fue contestada por algunas de las personas que se encontraban presentes y desde sus balcones,que lo abuchearon e increparon sin cortapisas. Y no es que estemos a favor de que se le falte el respeto en la calle a un representante político, y menos de la altura de nuestra primera autoridad, pero sí de que la ciudadanía reclame lo que es suyo y que en ningún momento han sabido justificarle como exige lo que se ejecuta estos días en su barrio. De todas formas, asumida la situación como irrecuperable, dejar constancia de que ha sido una actuación municipal de consecuencias dolorosas e incomprensibles para muchas personas, para las que es preciso que el Ayuntamiento busque la fórmula desde la que acceder a ellas para pedirles, además de colaboración,perdón ante la salvajada que hoy observan en el espacio verde que disfrutaban hace sólo unos días en todo su esplendor y frondosidad. No lo harán, porque este gobierno municipal no tiene entre sus prioridades la de justificarse ante nadie, pero que quede constancia de que sería un acto que les honraría.


El jueves, una comisión vecinal de la calle Calancha, harta de no ser escuchada por parte de la Concejalía de Medio Ambiente, acude a nosotros y nos informa de que todas las mañanas aparecen por el suelo los restos de la basura que depositan en los contenedores próximos a la calle La Plaza, los vecinos y muy especialmente el supermercado Día, y que es la consecuencia de la búsqueda de comida que hacen personas, al parecer de nacionalidad rumana,que no cuidan precisamente que su tarea no influya sobre el vecindario. Esto mismo ocurría con los supermercados Mercadona de los barrios Puerta de Madrid y de Lagunilla, y fue solucionado inmediata y eficazmente proporcionándoles a los profesionales de la recogida de basura una llave del almacén en el que guardan los contenedores. Mientras no se actúe de forma parecida, el problema subsistirá y seguirá generando la desaprobación de los moradores de esta importante vía, además de la posibilidad de que, por tratarse de alimentos caducados, deriven en un problema sanitario.


En cuanto a la aparición de un nuevo partido político en nuestra ciudad,concretamente Unión y Democracia, que encabeza a nivel nacional Rosa Díez,éste fue presentado en sociedad ayer, jueves, de la mano de un hombre que desde hace unos años se ha convertido en un batallador decidido en contra de las políticas socialistas, primero desde las vías pecuarias, inmediatamente después en contra de las obras del río Guadalquivir a su paso por nuestra ciudad y siempre al frente de las manifestaciones organizadas por la plataforma pro- industrialización de Andújar. En general, estos cinco días nos han servido para corroborar que no nos creemos capaces de conseguir nuestros objetivos personales en solitario, y miramos demasiado a las instituciones y personas que creemos nos pueden echar una mano. Hace sólo unos años esta actitud tenía consecuencias casi siempre positivas, pero ahora, con los tiempos de crisis económica y de ideas que padecemos, se ha complicado enormemente. Sin embargo, el sol sigue saliendo todos los días y para todos, sin excepciones, y esto significa que no es bueno perder la esperanza en los proyectos que tanto necesitamos para prosperar.


Tampoco nos han faltado sorpresas desagradables ligadas éstas a ltalado de los árboles que circundaban parte de las Vistillas y Colón, y es que una asociación que se dice representante de los vecinos, asume la desaparición de esta arboleda como positiva y apoya la decisión municipal. No es que la critiquemos, porque legítimo es que elija la opción que quiera, pero sí que nos ha servido para confirmar que entre nosotros hay gente para todo. No obstante, cuando los integrantes de esta asociación y cualquiera de ustedes comprueben en qué consiste en realidad el ensanchamiento de la calzada y el conjunto de la obra, quizá opinen de otra forma.