jueves, 10 de diciembre de 2009

EL COMERCIO DE NUESTRA CIUDAD ESTUDIA RECLAMAR DAÑOS Y PERJUICIOS



Las obras siguen dando que hablar y, sinceramente, creemos que con toda razón. Parece claro que no hemos sido capaces de plantear seriamente las intervenciones que se han hecho y se siguen haciendo en algunas de nuestras calles, que, por si fuera poco, todas son muy importantes. Unas, porque tienen la misión de llevar de un lugar a otro de la ciudad y en el menor tiempo posible los vehículos que por ellas se desplazan; otras, porque desde siempre han sido calles muy comerciales y, por tanto, muy visitadas por quienes andan en busca de artículos que adquirir. Y en todas, porque resultan estar ubicadas en el centro de la ciudad y la lentitud con la que se desarrollan las mejoras impacienta al más tranquilo. No obstante, y de esto mismo ya hemos hablado en otras ocasiones, justo cuando pedíamos comprensión a los vecinos de estas vías, cuando acaben nos alegraremos de su remozamiento y pronto olvidaremos los malos ratos que nos han hecho pasar. No así quienes han tenido la mala suerte de sufrir algún percance por su causa, que andan de médicos en busca de solución a su mal.

El día 12, que es sábado para más señas, la Cámara de Comercio ha convocado al comercio en general para que desarrolle una jornada de compras muy especial y basada fundamentalmente en los precios a la baja que ofrecerán los empresarios del sector. Este día tendrán la oportunidad de sacar de sus almacenes la mercancía que, aunque todavía de actualidad, se les ha quedado para la próxima temporada, lo que estamos convencidos aliviará su cuenta de resultados y permitirá crear huecos en donde tan escasos andaban. Y precisamente los protagonistas de esta jornada, que son los que más expondrán de su propio bolsillo, se quejan de no haber sido escuchados cuando han denunciado la presión y las limitaciones a las que les han obligado las dichosas obras a las que antes nos referíamos. Decíamos hace unos días que analizan la posibilidad de denunciar a los responsables de lo que entienden que ha sido una decisión no consensuada y menos aún valorada convenientemente, ya que nadie les ha pedido su opinión antes de poner en marcha operarios y máquinas, que han puesto patas arriba la calle y que en este peligroso estado han transcurrido varios meses.

En realidad, si los colectivos ciudadanos decidieran actuar y no dejar pasar más el tiempo a demandas justificadas y para las que el equipo de gobierno siempre ha encontrado alguna justificación, seguro que la actividad municipal sería muy distinta. Sin embargo, se opta por esperar mejores tiempos, suponemos que convencidos de que efectivamente vendrán. Y hacen bien, que no seremos nosotros los que incitemos a nadie a que plante barricadas en plena vía pública y armar la marimorena. Lo que sí haremos hoy también es llamar a la oposición municipal para que haga algo a favor de quienes por el momento están desamparados, que intervenga denunciando lo que la ciudadanía no se atreve por temor a las represalias que están seguros van a recibir, como ellos mismos dicen, porque conocen el percal muy bien.

Aceptamos que los días que corren no son los más propicios casi para nada, pero les recordamos a las mujeres y los hombres que tienen la misión de fiscalizar y controlar las decisiones y las inhibiciones de nuestros gobernantes, que vienen avisando desde hace años, que no es cosa de hoy para mañana, y que no han movido un dedo para al menos aliviarles el sufrimiento. Y si ahora les invitamos a que les echen una mano en el asunto de las obras, no hace tanto lo hacíamos con el mal estado que ofrece el recinto de la plaza de abastos, para el que se ha cacareado desde la Alcaldía-Presidencia que se dispone de no sabemos cuántos miles de euros, pero que nadie ha dicho aún dónde están, si es que están. Existe el proyecto, el dinero de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento también fue aprobado y consta en el presupuesto. ¿Entonces? ¿Estarán esperando a que estas instalaciones se vengan abajo por su propio peso o a que aparezca el dinero que por el momento nadie sabe dónde lo han invertido?