
Imprimir
El cáncer es una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo. La OMS calcula que, de no mediar intervención alguna, 84 millones de personas morirán de cáncer entre 2005 y 2015. Esta extendida enfermedad es un proceso de crecimiento y diseminación incontrolados de células y puede aparecer prácticamente en cualquier lugar del cuerpo. El tumor suele invadir el tejido circundante y puede provocar metástasis en puntos distantes del organismo. Precisamente por la virulencia con la actúa, hay que activar políticas que aseguren a la población que muchos tipos de cáncer se podrían prevenir evitando la exposición a factores de riesgo comunes, como el humo del tabaco. Además, un porcentaje importante de cánceres pueden curarse mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia, especialmente si se detectan en una fase temprana.
Lo que conocemos sobre el cáncer es que se trata de un conjunto de enfermedades en las cuales el organismo produce un exceso de células malignas, con crecimiento y división más allá de los límites normales. La metástasis es la propagación a distancia de las células originarias del cáncer, y el crecimiento de nuevos tumores en los lugares de destino de dicha metástasis. Estas propiedades diferencian a los tumores malignos de los benignos, que son limitados y no invaden ni producen metástasis. Las células normales, al sentir el contacto con las células vecinas, inhiben la reproducción, pero las células malignas no tienen este freno.
Y nosotros queremos hoy dedicar este espacio previo al informativo de las 13 horas de Radio Andújar porque precisamente mañana, día 4, se conmemora el día mundial en contra de esta enfermedad. Efectivamente, cada 4 de febrero, la OMS apoya a la Unión Internacional contra el Cáncer y promueve medios para aliviar la carga mundial de la enfermedad. La prevención del cáncer y el aumento de la calidad de vida de los enfermos son temas recurrentes.
La Ciencia conoce profundamente los vaivenes de esta terrible enfermedad y asegura que es causada por anormalidades en el material genético de las células. Estas anormalidades pueden ser provocadas por agentes carcinógenos de productos químicos (procedentes de la industria, del humo del tabaco y de la contaminación en general, etc.) o de agentes infecciosos. Otras anormalidades genéticas cancerígenas son adquiridas durante la replicación normal del ADN, al no corregirse los errores que se producen durante la misma, o bien son heredadas y, por consiguiente, se presentan en todas las células desde el nacimiento y causando una mayor probabilidad de desencadenar la enfermedad.
En la confección de este comentario, nos hemos basado en algunos de los textos científicos publicados y de ahí que podamos asegurarles que el cáncer es generalmente clasificado según el tejido a partir del cual las células cancerosas se originan. Un diagnóstico definitivo requiere un examen histológico, aunque las primeras indicaciones de cáncer pueden ser dadas a partir de síntomas o radiografías. Con todo, como ya hemos dicho, muchos cánceres pueden ser tratados y algunos curados, dependiendo del tipo, la localización y la etapa o estado en el que se encuentre. Una vez detectado, se trata con la combinación apropiada de cirugía, quimioterapia y radioterapia. Según algunas investigaciones, los tratamientos se especifican según el tipo de cáncer y, recientemente, también del propio paciente. Ha habido además un significativo progreso en el desarrollo de medicamentos que actúan específicamente en anormalidades moleculares de ciertos tumores y minimizan el daño a las células normales. El diagnóstico de cáncer en pacientes está, en gran medida, influenciado por el tipo de cáncer, así como por la etapa o la extensión de la enfermedad. La clasificación histológica y la presencia de marcadores moleculares específicos pueden ser también útiles en el diagnóstico, así como para determinar tratamientos individuales.
Como han escuchado, los avances de la Medicina en el tratamiento y la curación de los enfermos en los que se ha detectado esta enfermedad son actualmente muy eficaces, aunque mucho más lo es el diagnóstico precoz de la enfermedad. Por el momento, la práctica totalidad de los detectados responden a la medicación y el tratamiento y son curados en poco tiempo.