jueves, 29 de marzo de 2012

SUENAN LAS CAMPANAS: LLEGA SEMANA SANTA

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Es evidente que los tiempos que corren, con infinidad de convocatorias y encuentros que nos llegan procedentes de diferentes asociaciones, peñas y grupos, y todas con el compromiso de acudir a compartir con ellas y ellos lo que han preparado para mostrarlo al mundo, a veces hasta nos impiden hacer las cosas bien. Así, los que en su día aseguraron que en Andújar siempre es abril está claro que acertaron de pleno, porque el bullicio mantenido durante todo el año, siempre ligado de modo especial con la patrona, es realmente destacable y de agradecer si tenemos en cuenta que las pasiones y las creencias necesitan ser renovadas a diario y que no son precisamente tiempos para soñar. Por lo tanto, con la semana santa a punto de abrir sus puertas para que podamos asomarnos a la buena nueva y ver de cerca el arduo trabajo que, hace ahora justamente un año, emprendieron las cofradías para la mejora de sus patronos, todas y todos somos invitados de excepción e imprescindibles a los que mostrar en qué ha consistido el empeño de los cofrades en los últimos meses. Miles serán los que volverán a recorrer nuestras calles enfundados en túnicas y con devoción y respeto, al tiempo que darán la bienvenida a los recién llegados, especialmente a los pequeños nazarenitos que se incorporarán también este año a esta gran fiesta cristiana, abriéndoles sus corazones y agradeciéndoles la continuidad de las tradiciones que representa el fluir de nuevos fieles.

Aunque nuestro agradecimiento a estas personas ha quedado patente en nuestros comentarios en infinidad de ocasiones, la verdad es que estamos convencidos de que nos quedamos cortos, de que debemos esforzarnos a favor de un mejor conocimiento de todo lo que hacen en silencio y sin aspavientos. De hecho, de ellas y ellos deberíamos aprender comportamientos y esfuerzos, y sobre todo capacidad para asumir que la humildad que preside todo lo que realizan es la única posibilidad que tenemos de mejorar como seres humanos, lo que viene, por otra parte, a ser su mejor reflejo como grupo heterogéneo de personas con un objetivo común que les exige dedicación plena. Solo así se entiende su continuidad de siglos en medio no pocas veces injustas incomprensiones y novedosos planteamientos de supuesta vida en paz que solo conducen a un profundo y peligroso vacío de la persona para sí misma y para el resto de la sociedad de la que forma parte. Quizá porque los tenemos cerca, a mano y dispuestos a cualquier sacrificio para que sus semejantes superen sus necesidades más perentorias, quizá por eso, repetimos, no caemos en la cuenta de que gracias a su ejemplo de vida es posible superar cualquier contratiempo.

A solo unas horas de que se cumplan sus sueños, de que por fin este año puedan procesionar a sus patronos, queremos dejar constancia pública de que, sin embargo, no son correspondidos como merecen; que siguen siendo unos incomprendidos y extraños seres humanos, aparentemente egoístas e inmersos en un mundo que nada tiene que ver con lo que ocurre en el mundo real. Yerran los que de forma tan banal e inconsecuente así entienden la sincera entrega de estas personas, pero sobre todo pierden una gran oportunidad de conocer a personas con sueños que realizar. A partir de este próximo domingo, que será de ramos, veremos a qué dedican su tiempo libre y en qué invierten su imaginación y pasión por sus creencias. Todo lo demás, por injusto e inútil, solo sirve para encumbrarlos aún más ante los ojos del mundo. Una vez más, enhorabuena y gracias por vuestro esfuerzo. Seguro que sin quererlo y desde luego sin propuesta previa, formáis una gran familia de la que el resto de la sociedad debería sentirse orgullosa.