jueves, 29 de noviembre de 2012

UN SACERDOTE COMPROMETIDO CON SUS FELIGRESES Y SIN PELOS EN LA LENGUA

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Que la crisis nos está cambando la vida es una realidad que hoy nadie rechaza. Y como es bueno conocer lo que ocurre a nuestro alrededor y, sobre todo, lo que ésta, la crisis, está salpicando también a personas de tradicional influencia, como es el caso de algunos sacerdotes, les traemos para que lo conozcan al párroco Rodríguez Patiño, que este año ha decidido precintar uno de los belenes del templo de la parroquia porque asegura que el niño Jesús encarna los problemas del ser humano y, por tanto, en estos tiempos sería un desahuciado más, ya que sus padres, por ser gente humilde, no encontrarían un lugar donde venir al mundo. Pero este sacerdote va más lejos, ya que no solo se ha limitado a cerrar la parroquia, sino que ha precintado la puerta del tradicional portal de Belén con una cinta policial y ha colocado en el suelo pegatinas de la plataforma “Stop Desahucios”. Con mucha ironía, Rodríguez Patiño ha agradecido al Vaticano que haya sacado a la mula y al buey del portal porque opina que ambos animales encarnan a los banqueros y políticos. Insiste en que estos dos colectivos presumen a menudo de buenos cristianos, pero que no se comportan como tales y de ahí que haya instado al Papa para que los excomulgue.

Este párroco de Val Xestoso, provincia de La Coruña, muy querido por sus feligreses, celebró el domingo una gran eucaristía para predicar sobre la postura de los cristianos ante los recortes. Los asistentes escucharon que no podemos permanecer al margen, que hay que ayudar en la medida de nuestras posibilidades,  que no podemos callar la boca ante esta situación. En lo que podamos, debemos trabajar para concienciar a la gente. Confía en que actúe la justicia divina ante tanto abuso y desgracias, porque la humana no acaba de poner a cada uno en su sitio. Y si lo que han escuchado ligado con las figuras de la mula y el buey y los desahucios les resulta raro, sepan que hace unos días redactó una carta en la que pedía explícitamente a otros sacerdotes que no citasen en las misas al pueblo de Israel como ejemplo de pueblo que ama la verdad, reprobando de esta manera los ataques sionistas en la franja de Gaza. También ha tenido duras palabras para la Administración norteamericana, y en particular para su presidente, asegurando que le causa sorpresa que haya recibido el premio Nobel de la Paz y tolere esta situación entre palestinos e israelitas.

Rodríguez Patiño, que tiene cincuenta y cinco años, habla sin tapujos del aborto, de la homosexualidad y el celibato, que defiende como opcional, y ha estudiado Filosofía, Derecho y varios cursos de Medicina. Hace diez años fundó el primer consejo de ancianos de España, impulsó una universidad para los mayores de la zona rural y en carnavales abre las puertas del templo a los vecinos que acudan disfrazados. Además, cada año organiza una tractorada para promocionar el grelo, uno de los productos agrícolas más populares de Val Xestoso e imprescindible en el famosísimo caldo gallego.

Como han podido comprobar, todo un personaje que estamos convencidos no durará mucho en el interior de la burbuja de libertad en la que hasta ahora se ha venido desenvolviendo, puesto que a la cúpula de la Iglesia no le gustan este tipo de sacerdotes. No son muchos los que pueden permitirse el lujo de disponer de un altavoz y desde él hacer llegar mensajes más o menos incendiarios a quienes lo quieran escuchar, pero si, además, se trata de un sacerdote, el asunto se convierte en un verdadero problema. Quizá en otro comentario hagamos de nuevo referencia a nuestro querido y extraño Rodríguez Patiño, aunque es muy probable que sea para informales de que lo han retirado a un convento de clausura.