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En solo unos días celebraremos
la festividad de nuestro patrón, san Eufrasio, que también lo es, como ocurre
con la Virgen de la Cabeza, de la diócesis de Jaén. Las mujeres y los hombres
de esta hermandad culminan su entrega con la celebración del pregón, que fue el
pasado sábado a las nueve de la noche en el teatro Principal y que pronunció
Jesús Carlos Domínguez de Torres ensalzando la figura y la obra del santo y
aportando importantes datos para su particular historia entre nosotros. Antes, a lo largo de todo el año, su dedicación es completa, sus fines
generosos y su objetivo, que no es otro que el ensalzar la figura del santo
varón, conseguido. Evidentemente, la fuerza que siente Andújar y también la
provincia por la Virgen de la Cabeza resta no solo importancia a san Eufrasio,
sino que entre una buena parte de la ciudad ni siquiera se siente como patrón
Sin embargo, como hemos dicho, la fuerza que imprimen los miembros de esta
hermandad por conseguir cambiar el rumbo que hasta hace unos años alejaba de la
población una figura tan importante como el patrón de la diócesis y de la
ciudad, está dando sus frutos y hoy se tiene en cuenta en todos los eventos religiosos que aquí compartimos.
Para ello no ha sido mínimo el trabajo desarrollado, especialmente de
concienciación, entre la ciudadanía, que ahora acude a la convocatoria de sus
actos en mayor número y mayor conocimiento de la figura de santo varón que es.
Naturalmente, los sucesivos pregones a los que hemos asistido, el interés que
han puesto los oradores de tribuna tan importante acercándonos su vida y su
obra ha sido determinante para integrar entre nosotros a quien tanto hizo por
Andújar y la provincia, y que, gracias a su entrega y dedicación apostólica,
mereció ser nombrado patrón de Jaén y sus pueblos. Por lo que nos cuenta la
historia, fue un santo de gran renombre entre nosotros. Según la tradición, aquí
fue martirizado y durante
la invasión sarracena
sus restos se trasladaron hasta el Valle del río Mao, en la provincia de Lugo, donde está enterrado en la parroquia Santa María do Mao, en el municipio
de Incio.
En
realidad, entre que no parece que tengamos interés en conocer la vida y
milagros de quien fue nuestro obispo y que es posible que no se hayan hecho
bien los deberes de quienes están obligados a ensalzar su figura, el hecho es
que san Eufrasio no acaba de entroncarse con fuerza entre nosotros.
Evidentemente, el trabajo desarrollado desde hace unos años a esta parte ha
sido no solo intenso y duro, sino positivo para el objetivo de hacer visible su
patronazgo y la importancia que tiene en la provincia, en donde se le venera y
se respeta. De hecho, estamos convencidos de que la ausencia de apoyo oficial
por parte del Ayuntamiento, que hasta hace solo unos años no contaba para sus
proyectos de fiestas locales, ha sido determinante en la falta de empatía y el
desconocimiento general que se tiene de su trayectoria. Afortunadamente, la
idea de incorporar a los escolares a su celebración, de invitarles a que
redacten trabajos relacionados con su estancia entre nosotros, abre una puerta
a la ilusión de la que estamos seguros nos beneficiaremos todos pasados unos
años.
Esta
hermandad, entroncada con la ciudadanía de manera directa y presente en todos
sus ámbitos, plantea la fiesta del patrón con certámenes de redacción y dibujo
entre los escolares, con convivencias con los niños y niñas que hacen la
primera comunión, presentando su cartel de fiestas e inaugurando una exposición
de carteles, la presentación de su revista “Eufrasianos” y, como hemos dicho,
su pregón de fiestas. Como decíamos al principio, el trabajo que desarrolla
esta hermandad es inmenso y sus resultados muy positivos. A partir de ahora,
estamos a la espera de la llegada de la festividad para participar en su procesión
y en todos los actos programados. Enhorabuena a todos los que hacen posible
este encuentro anual con el santo patrón.