jueves, 6 de noviembre de 2008

LA CRISIS Y LA NECESIDAD AGUDIZAN EL INGENIO


La crisis obliga a particulares y empresas a rizar el rizo, a poner en el mercado innovaciones que hace sólo unos meses serían impensables y que les resultan imprescindibles para poder seguir adelante. Sin ir más lejos, los que buscan un piso en alquiler son conscientes de que deben, primero, reunir una serie de condiciones personales que le aseguren al propietario que, cuando lo dejen, estará en buenas condiciones de uso, y al mismo y tiempo, presentar nóminas de empleo fijo y adelantar un par de meses como fianza mientras dure el alquiler. Estas son las exigencias básicas, pero no faltan las que exprimen a los inquilinos con exigencias que nada tienen que ver con el uso que le darán al piso, pero que son las que finalmente deciden si se lo alquilan o no. Podrían ser, entre otras, que no haya niños, que no tengan animales, especialmente perros, que disfruten de un trabajo estable y, a ser posible, que dependan de empresas de prestigio en la zona.

Esta es la situación real del alquiler en nuestro país, aunque deberemos de añadirle que no siempre lo que se alquila reúne las mínimas condiciones para habitarlo, porque el propietario exige, pero no siempre lo que ofrece está a la altura del dinero que reclama. En ocasiones, porque se trata de un piso ruidoso, con una comunidad excesivamente cara y escasa de servicios, en el que echan de menos un sistema de calefacción que les evite el frío, y una cocina equipada con lo imprescindible, y en otras porque el estado general de la vivienda no soportaría una inspección sanitaria. Con todo, como la necesidad manda y en el mercado del alquiler no faltan quienes necesitan una vivienda en la que refugiarse, hoy se alquila prácticamente todo, desde las habitaciones con derecho a salón de televisión y cocina, compartiendo el único baño que tiene el piso con el resto de residentes, hasta los que pagan un dineral por veinte metros cuadrados.

Así las cosas, fincas Corral, y esta es la noticia, que es una firma catalana con casi cuatrocientos empleados repartidos por toda España, ha lanzado una oferta de alquiler que nos ha parecido generosa, valiente e inteligente especialmente para su cuenta de resultados, ya que al menos obtendrá los ingresos que por el momento no consigue al tener la mayoría de los pisos que posee a la venta y no en alquiler. Por las buenas y sin poner en antecedentes a nadie, esta empresa a partir de ahora alquilará sus pisos sin pedir referencias a los futuros inquilinos, sin exigirles fianza y sólo deberán aportar su documentación personal y una nómina que apoye su petición. Reuniendo estos mínimos requisitos, los que actualmente deben vérselas con unas condiciones de alquiler casi insuperables para la mayoría por la cantidad de impedimentos y exigencias que les piden, tienen ahora la gran oportunidad de disfrutar de una vivienda en régimen de alquiler sin por ello verse en la necesidad de endeudarse pidiendo dinero a la familia o al banco para adelantar la fianza y atender a los gastos extraordinarios que supone completar el piso que alquilan.

Estamos convencidos que la propuesta de esta empresa arrastrará a otras inmobiliarias que se encuentran en la misma situación, como lo estamos de que esta nueva posibilidad de acceder a un piso en alquiler permitirá a muchos emanciparse e iniciar una vida en pareja o no, pero con independencia de su familia. Y es que en situaciones económicas como la que padecemos actualmente, y con unas perspectivas de empeoramiento a corto plazo, las ideas innovadoras como la que les acabamos de comentar resultan ser una salida excepcional para las empresas y, de rebote, benefician a los están necesitados de que alguien les facilite la consolidación de su proyecto personal confiando exclusivamente en sus posibilidades.

Sin duda, asistimos a la colocación de la primera piedra de un nuevo sistema de alquiler de pisos y viviendas. A partir de ahora, las empresas que no acepten estas nuevas condiciones de mercado estarán abocadas al fracaso. Y, si no, al tiempo.