lunes, 22 de junio de 2009

NO EXISTE IMAGINACIÓN ENTRE LA CLASE POLÍTICA QUE NOS



De parte de la autoridad con mando plaza, señoras y señores, les hacemos saber que la ciudad sigue su habitual camino hacia las ansiadas y merecidas vacaciones estivales, para lo que conviene que se vayan preparando y no dejen para mañana lo que deban hacer hoy. Así, y teniendo en cuenta que este objetivo debe ser ampliamente compartido especialmente con la gente menuda, que a partir disfruta de sus particulares vacaciones, sepan que los parques infantiles situados en los cada vez más escasos jardines públicos, que su estado de conservación no está precisamente para presumir de ellos en público, además de representar un serio y real peligro para la integridad física de los usuarios, precisamente los más indefensos y los más inconsecuentes por el desconocimiento y la valoración que tienen del peligro. Por otro lado, si en estas zonas supuestamente verdes tienen ustedes por costumbre descansar a primeras horas de la mañana o últimas de la tarde, por aquello del fresquito, conviene que conozcan que antes que lo hayan hecho ustedes han sido pisoteadas por perros de todo tamaño y pelaje, y que la mayoría de ellos han defecado, o cagado como lo quieran entender, en la zona de césped que, aunque presente más calvas de las convenientes, está exclusivamente dedicada al ornato y disfrute de las personas y no de los animales.

Concretamente el parque de san Eufrasio, el gran parque de la ciudad, según se desprende de las declaraciones efectuadas por nuestros regidores y por la inversión millonaria que se ha hecho con el dinero de todos, y donde se desarrollan, por cierto, la práctica totalidad de los actos que programan el Ayuntamiento y las asociaciones que le son afines al equipo de gobierno, quizá porque como allí reside nuestra primera autoridad, le evitan desplazamientos que pudieran cansarle, es cierto que existe al menos una zona especialmente delimitada dentro del recinto para que los canes dejen su regalito y sus dueños puedan recogerlo. Sin embargo, si alguno de ustedes tiene la oportunidad de encontrarse con alguno de estos propietarios que elija este pequeño reducto para el escatológico menester, tengan la bondad de decírnoslo para que nosotros, a su vez, compartamos la buena nueva con el resto de la ciudadanía. Dejamos claro, no sea que algunos de estos animales nos tome tirria, que ellos no son responsables de sus actos y que deben ser sus dueños los que paguen las consecuencias que se deriven del evidente desacato de las normas municipales en vigor, las cuales prohíben expresamente que hagan sus necesidades fisiológicas en las zonas ajardinadas.

En cuanto al otro gran asunto que nos trae esta mañana ante ustedes, deben saber, como les hemos dicho al inicio del comentario, que la zona del parque dedicada a los juegos infantiles no reúne las condiciones que exige la ley al respecto y que, por lo tanto, los pequeños se le están jugando. Y tres cuartos de lo mismo ocurre con el resto del mobiliario allí colocado con el objetivo de que los usuarios al recinto puedan disfrutar de cómodos lugares en los que poder sentarse o jugar con sus compañeros a las damas o el ajedrez, por ejemplo, algo que no hemos visto casi nunca y sí, en cambio, a quienes se dedican a practicar juegos en los que incluso aparece el dinero en la mesa que se ha construido exclusivamente para fines radicalmente diferentes. Y claro, si alguien juega en casa algún dinero o en una sola de juego autorizada, pues hará bien, pero hacerlo en la calle y a la vista de un público de corta edad, la verdad es que nos parece un pésimo ejemplo. Y no les digo nada de las pequeñas riñas que generan estos corrillos, porque entonces no acabaríamos. Evidentemente, se trata de una situación desproporcionada y permitida oficialmente que no genera nada bueno y que debía controlarse para el bien de todos, y muy concretamente de los más pequeños.

Nosotros volveremos mañana con más desafueros que comentarles. Eso sí, desde este momento y hasta final de año, recuerden que no pueden acudir al parque de las Vistillas (o no deberían, si no quieren llevarse un disgusto morrocotudo), que para eso, y con el permiso de toda la clase política de la ciudad, ha sido desmantelado en exclusivo beneficio de la circulación rodada. Esta decisión ha confirmado, por si nos quedaban dudas, que precisamente de imaginación no pueden presumir ninguno de nuestros políticos. Una pena.