miércoles, 2 de diciembre de 2009

DICIEMBRE LLEGA CON INTENCIÓN DE MEJORARNOS LA VIDA



Despedíamos el mes de noviembre hablándoles a ustedes de la convocatoria que firma la Cámara de Comercio y que tiene como objetivo echar una mano al comercio de nuestra ciudad invitándole a participar en un evento que otras ciudades han realizado y que ha resultado ser un éxito de ventas. Ayer, día primero de diciembre, les decíamos que las obras dificultaban enormemente el ir y venir de personas por algunas calles, precisamente las que más comercios acumulan de la ciudad, y le reclamábamos al Ayuntamiento más control y diligencia ante una circunstancia que daña claramente a los comerciantes. Sin embargo, no le hemos dado la bienvenida al último mes del año, y es lo que queremos hacer hoy. Y es que son los treinta y un días laborables en los que menos trabajamos. Empezamos con los festivos que celebran la Constitución y la Inmaculada; seguimos con el día de Navidad, que este año cae en viernes y que supone para muchos trabajadores descanso hasta el lunes 28, que es la conmemoración de los santos inocentes. En sólo tres días llegaremos al jueves, que es cuando despediremos el año 2009 y que también nos evitará acudir al trabajo, ya en enero de 2010, hasta el día 4, lunes. No obstante, si tenemos en cuenta que el día 6, miércoles, es festivo porque lo dedicamos a conmemorar el día de reyes, no van a faltar los trabajadores que, aprovechándose de que el viernes es casi fin de semana, no volverán a trabajar hasta el día 11.

Sumados todos los festivos, entre posibles puentes o vacaciones pactadas con las empresas, prácticamente podremos disfrutar de quince días de vacaciones entre el final de este año y el que estrenaremos enseguida. Y de por medio, el sorteo de navidad, que es lo que faltaba para quienes andan en busca de la suerte en cualquiera de las ofertas que les llegan procedentes del Estado y de diferentes organizaciones dedicadas a sorteos de azar. Por lo tanto, entre días de descanso, de expectativas loteras y fines de año casi siempre incontrolados por los excesos, se nos irá diciembre de 2009 casi sin darnos cuenta. Ocurre, sin embargo, que la situación económica no es precisamente la mejor para que nos ayude a vivir estos días como merecemos, pero habrá que acometerla convencidos de que vendrán tiempos mejores para todos que nos ayudarán a recuperar el bienestar que habíamos disfrutado hasta que llegaron los malos momentos.

Por nuestra parte, recordarles que en unos días convocaremos la habitual campaña de navidad que patrocinamos desde hace años y que, gracias a su solidaridad y generosidad, conseguimos finalizarla superando la cantidad de alimentos que ustedes nos dan para que nosotros, a su vez, los hagamos llegar a las diferentes organizaciones humanitarias que controlan a las personas y familias que pasan por momentos dramáticos. Después de quince años llamando a sus puertas en busca de ayuda para los más necesitados, los mejores calificativos que hemos encontrado les retratan a ustedes como personas generosas, prestas a la ayuda y con una idea de la solidaridad realmente ejemplar. Por eso también este año volveremos a convocarles con el mismo objetivo, convencidos de que volverán a superar la cifra de alimentos de años anteriores.

Sepan que esta clase de citas anuales no tienen más objetivo que el de ayudar a quien lo necesita, y en época tan complicada para cientos de familias que lo han perdido casi todo, les podemos asegurar que el número de ellas ha aumentado de forma exagerada. Precisamente por esto, porque hace unas semanas que nos llegan demandas de ayuda desde las asociaciones y organizaciones humanitarias de nuestra ciudad, hemos decidido compartir con ustedes un año más nuestra campaña de navidad. Como siempre les decimos, no se trata de que se desprendan de grandes cantidades de alimentos y sí de que aporten algo de lo que posiblemente les sobre o que puedan apartar de su habitual cesta de la compra. Así, con un poco de todos, estamos seguros de que ayudaremos a muchas personas a superar al menos durante unas semanas los malos momentos por los que pasan. Y recuerden que hoy es por ellos, por esas personas anónimas, pero que mañana nos pueden tocar a nosotros.