
La verdad es que el nivel que nuestra ciudad ha alcanzado en cuanto al número de convocatorias que se hacen con la cultura, la romería o la patrona como excusa, es impresionante. Extraño sería que nos quedáramos sin alguno de ellos una semana, lo que demuestra que formamos parte de una ciudad muy dinámica en este apartado y con muchas ganas de hacer cosas, de manifestar nuestros sentimientos o lo que nos gustaría por medio de este tipo de encuentros. La semana pasada, por ejemplo, tuvimos la oportunidad de asistir a la presentación en sociedad de dos trabajados ligados directamente con la cultura; uno de ellos, y seguro que el más importante por la trascendencia que tiene para la ciudad y su particular historia, resume el devenir de Andújar y viene firmado por una serie de personas con contrastada capacidad para analizar y reflexionar sobre un período de tiempo de gran valor para el obligado conocimiento que tenemos sobre nosotros mismos.
Al día siguiente, viernes, conocimos el libro escrito por Asensio López y que ha titulado “Las voces del Titanic”, una recopilación muy completa de unas entrevistas que publicó en el diario “Ideal” y que suponen un desmenuzamiento exhaustivo y muy profesional de la situación económica que tanto nos daña y que tan escandalosamente está siendo utilizada para los que medran en busca de poder. Según el propio autor, el libro pretende remover conciencias y motivar a la ciudadanía en su legítima búsqueda de un futuro más saneado que le permita vivir en mejores condiciones económicas y sociales. Asensio López profundiza sin miedo en temas de gran calado, y de las respuestas de sus entrevistados se desprende una honda preocupación por cómo se resolverá la crisis mundial en la que estamos inmersos. Convencido de que la participación del pueblo es fundamental y necesaria para encontrar salidas viables desde las que emprender la tan ansiada mejora, el autor asegura que será muy difícil, si no imposible, hacerlo sin la ayuda y la motivación de toda la sociedad, especialmente de la clase política, que por el momento no ha dado la talla y que influye de forma determinante en el parón en el que nuestro país se encuentra con respecto a la evolución positiva del resto del mundo.
Volviendo al primero de los libros, que fueron presentados en el teatro Principal el pasado jueves, en un acto desarrollado con excesivo boato y con fines más políticos que culturales, los dos tomos que resumen la historia de nuestra ciudad vienen a tapar agujeros que se han ido dejando al descubierto a lo largo de los años y que, precisamente por este detalle, porque nos documenta ampliamente sobre las consecuencias de esta deficiencia, aconsejamos su lectura. Sin duda, exceptuando la intencionalidad política y el control que ha ejercido nuestra primera autoridad en cuanto a quiénes debían estar entre los elegidos para escribir estos dos primeros tomos, porque estamos seguros de que tendrán continuidad, la tarea ha sido ardua y compleja y su resultado excepcional por la cantidad de datos, fechas y acontecimientos que reflejan. Cierto que algunos de los autores se han limitado a publicar trabajos ya conocidos, pero no faltan los que han sido desarrollados exclusivamente para formar parte de un período histórico de Andújar que va desde la fecha en que fue descubierta la dama de Elche hasta los primeros años de nuestra democracia.
En cuanto a las formas y el contenido de la presentación de este acto, una vez más comprobamos que quien nos representa culturalmente ante el resto del mundo no está a la altura aconsejada y que, entre otras justificadas características, demanda capacidad para desenvolverse ante un auditorio no habitual en nuestra ciudad. Debió aceptar el consejo que le dieron algunos de los organizadores del evento con respecto a que se escribiera su parlamento, pero decidió enfrentarse a sí mismo en una búsqueda innecesaria de su yo más incompleto, y el resultado fue una intervención inconexa, alejada del fin de la convocatoria y absurda desde su planteamiento. Las personas que, estando y viviendo de la política, no entienden que el papel que juegan en la totalidad de su trabajo, deben cuidar en extremo sus apariciones publicas y muy especialmente lo que en ellas dejan para la historia en forma de discursos o reflexiones. Y si, como en el caso que nos ocupa, se representa a la cultura de nuestra ciudad, la exigencia alcanza su máximo nivel de compromiso.
Al día siguiente, viernes, conocimos el libro escrito por Asensio López y que ha titulado “Las voces del Titanic”, una recopilación muy completa de unas entrevistas que publicó en el diario “Ideal” y que suponen un desmenuzamiento exhaustivo y muy profesional de la situación económica que tanto nos daña y que tan escandalosamente está siendo utilizada para los que medran en busca de poder. Según el propio autor, el libro pretende remover conciencias y motivar a la ciudadanía en su legítima búsqueda de un futuro más saneado que le permita vivir en mejores condiciones económicas y sociales. Asensio López profundiza sin miedo en temas de gran calado, y de las respuestas de sus entrevistados se desprende una honda preocupación por cómo se resolverá la crisis mundial en la que estamos inmersos. Convencido de que la participación del pueblo es fundamental y necesaria para encontrar salidas viables desde las que emprender la tan ansiada mejora, el autor asegura que será muy difícil, si no imposible, hacerlo sin la ayuda y la motivación de toda la sociedad, especialmente de la clase política, que por el momento no ha dado la talla y que influye de forma determinante en el parón en el que nuestro país se encuentra con respecto a la evolución positiva del resto del mundo.
Volviendo al primero de los libros, que fueron presentados en el teatro Principal el pasado jueves, en un acto desarrollado con excesivo boato y con fines más políticos que culturales, los dos tomos que resumen la historia de nuestra ciudad vienen a tapar agujeros que se han ido dejando al descubierto a lo largo de los años y que, precisamente por este detalle, porque nos documenta ampliamente sobre las consecuencias de esta deficiencia, aconsejamos su lectura. Sin duda, exceptuando la intencionalidad política y el control que ha ejercido nuestra primera autoridad en cuanto a quiénes debían estar entre los elegidos para escribir estos dos primeros tomos, porque estamos seguros de que tendrán continuidad, la tarea ha sido ardua y compleja y su resultado excepcional por la cantidad de datos, fechas y acontecimientos que reflejan. Cierto que algunos de los autores se han limitado a publicar trabajos ya conocidos, pero no faltan los que han sido desarrollados exclusivamente para formar parte de un período histórico de Andújar que va desde la fecha en que fue descubierta la dama de Elche hasta los primeros años de nuestra democracia.
En cuanto a las formas y el contenido de la presentación de este acto, una vez más comprobamos que quien nos representa culturalmente ante el resto del mundo no está a la altura aconsejada y que, entre otras justificadas características, demanda capacidad para desenvolverse ante un auditorio no habitual en nuestra ciudad. Debió aceptar el consejo que le dieron algunos de los organizadores del evento con respecto a que se escribiera su parlamento, pero decidió enfrentarse a sí mismo en una búsqueda innecesaria de su yo más incompleto, y el resultado fue una intervención inconexa, alejada del fin de la convocatoria y absurda desde su planteamiento. Las personas que, estando y viviendo de la política, no entienden que el papel que juegan en la totalidad de su trabajo, deben cuidar en extremo sus apariciones publicas y muy especialmente lo que en ellas dejan para la historia en forma de discursos o reflexiones. Y si, como en el caso que nos ocupa, se representa a la cultura de nuestra ciudad, la exigencia alcanza su máximo nivel de compromiso.