martes, 14 de septiembre de 2010

DE LA FERIA, DE LA POLÍTICA Y DE NUESTRO FUTURO



Como les decíamos ayer, la cotidianidad nos devuelve a la realidad y aquí estamos, prestos a responder a la llamada de nuestras ineludibles obligaciones, y créanse que deseando estábamos del reencuentro. Por supuesto, venimos tan cargados de ganas como de síndromes posvacacionales, aunque este moderno síntoma, propio de sociedades económicamente emancipadas, hace unos años que nos quedó lejos y lo de volver al día a día es recibido por una inmensa mayoría como un regalo. Ocurre, no obstante, que en nuestro caso lo hacemos, no sólo una vez finalizadas las vacaciones estivales, sino de la feria de septiembre, que, aunque no lo parezca, ambas nos ha dejado un poco cansados.

A lo largo de estos días de descanso hemos podido comprobar con preocupación que la actualidad política, y más aún la labor que supuestamente deben desarrollar los partidos políticos, ha sido muy escasa, por no decir nula. Destacar que, suponemos que en un alarde de magnificencia que deberíamos de agradecer a los emprendedores que nos invitaron al asunto, una nueva ruta de la tapa fue organizada por Desarrollo Local, diciéndonos convencidos que la cosa tenía como fin apoyar a nuestra hostelería. Y hubiera estado bien si unos días antes no se hubiera clausurado otra ruta, también de la tapa, organizada ésta por la Cámara de Comercio e Industria. Evidentemente, si los convocantes de este evento popular, que como el anterior ha tenido en la práctica escaso respaldo popular, pretendían desde la incubación de la idea el apoyo de la calle, lo que han conseguido ha sido el descrédito y la confirmación de que desenvolverse en donde de verdad les corresponde políticamente, es decir, allí donde la generación de riqueza en forma de la creación de empresas y la captación de industrias demandantes de empleo, o no lo han acabado de entender, o lo que es mucho peor, no tienen ni idea de en qué consiste su trabajo.

Y si el equipo de gobierno ha vuelto a equivocarse en la organización de la feria, impropia de una ciudad como la nuestra, dando las máximas posibilidades de ubicación a empresas de fuera en detrimento intencionado, por ejemplo, de las peñas romeras, que quisieron y no les dieron permiso para convocarnos a la plaza de Andalucía en el real, que le hubiera añadido un toque más nuestro, comprueben su descarada apuesta por el alcohol y la intrascendencia cultural, por el jaleo y los excesos, por el dinero sin más y por empobrecer la imagen de Andújar, si es que ello es posible a estas alturas. De hecho, si no hubiera sido por la iniciativa popular y su esfuerzo, el evento hubiera quedado mucho peor. Precisamente por eso nos avergüenza escuchar las declaraciones triunfalistas que hemos escuchado, ya que nuestros gobernantes no han sido capaces de organizar nada; a lo más que han llegado ha sido a alquilar el terreno del parque empresarial, porque el resto ha corrido a cargo de la imaginación de nuestras gentes.

Naturalmente, la actitud de los partidos políticos en la oposición los confirma en la línea de apatía que vienen mostrando con respecto al desmoronamiento que sufre la ciudad desde hace años. Sin ir más lejos, una feria como la de este año, la última de esta legislatura, que ha contado con iluminación casi de lástima y que haya sido permitida e incluso apoyada por quienes están obligados a denunciar semejante disparate, sinceramente nos preocupa. Y no les decimos nada con respecto a la desfachatez con la que desde el gobierno municipal se nos explica la peligrosa situación de quiebra técnica que sufren las cuentas municipales, de la que por supuesto no son responsables.

En fin, que se nos han acumulado infinidad de asuntos que compartir con todos ustedes y que tiempo tendremos para este menester. Por lo tanto, gracias a quienes confían en lo que hacemos a diario, que no tiene más finalidad que hacerles partícipes de la actualidad de la ciudad y qué labor desarrollan para defenderla los que entre sus inaudibles obligaciones tienen la de denunciar la inoperancia y el institucionalizado abuso.