lunes, 31 de enero de 2011

EL ALCALDE DEBE GOBERNAR PARA TODOS LOS CIUDADANOS Y NO SÓLO PARA SUS INCONDICIONALES



Los que llevamos años alrededor de la actualidad política de nuestra ciudad recordamos que, presidiendo la Corporación municipal Pedro Calero, se produjo una moción de censura en contra de su labor firmada por la totalidad de los componentes del pleno. Pasaron los meses sin que se convocaran plenos, convencido el por entonces alcalde de que cualquiera de ellos sería aprovechado para dar vía libre oficialmente a su dimisión. Es decir, que no hizo caso del mandato mayoritario de los partidos políticos, incluido el PSOE, que era el suyo, y hubo que esperar a que un juez dictara sentencia en su contra obligándole a convocar el pleno. Naturalmente, se produjo lo que todos esperaban y dejó de ser alcalde. Durante los meses que duró esta vergonzosa situación política, como comprenderán, los gritos de los partidos políticos en contra de este representante público se oían en todo el país, ya que se produjo un enfrentamiento que iba más allá de un desacuerdo entre políticos para presentarse en sociedad como una alteración del Orden Constituido, es decir, que un alcalde no atendió la exigencia de la mayoría del pleno que presidía y eso suponía un desprecio a la democracia, que por entonces aún andaba con muletas y cojeando ostensiblemente. Naturalmente, el por entonces representante en el Ayuntamiento de Alianza Popular, que era como se llamaba oficialmente el Partido Popular, Luis de Torres, merecía ser escuchado, porque de su boca salían todo tipo de improperios y menosprecios conocidos.

¿Qué diría ahora de la actitud de uno de sus más preclaros discípulos, porque fue él quien eligió a Jesús Estrella para encabezar la lista municipal que optaba a regir la ciudad? ¿Cómo calificaría la decisión de su delfín político con respecto a los sucesivos mandatos de la mayoría del pleno para que adopte los acuerdos aprobados por la oposición? ¿Sería capaz de mantener el mismo mensaje que cuando fue un alcalde socialista el que dinamitó la democracia, o todo lo contrario? Desde luego, independientemente de lo que pudiera contarnos el señor De Torres, a nosotros nos parece un muy mal ejemplo para la ciudadanía el hecho de que su máximo representante político obvie o rechace los acuerdos mayoritarios adoptados durante la sesión de un pleno municipal. Un mal ejemplo y una pésima imagen de respeto hacia la fórmula elegida por la mayoría de los españoles para ser regidos y la práctica totalidad del mundo civilizado. Y no digamos nada de su propio partido y muy especialmente en tiempos tan revueltos. ¿Debemos entender que la idea del Partido Popular es la de regir el país, la autonomía y todo lo que tenga ser, de la misma forma que el alcalde de Andújar? Pues de ser así, que lo digan.

Por el momento, el señor Estrella Martínez mantiene su actitud de político insolente y autoritario frente al resto de compañeros de Corporación. En cuanto a lo qué decisión tomaran los representantes políticos en la oposición con respecto al sistemático incumplimiento de los acuerdos mayoritarios, nada sabemos, pero sí que muestran una imagen pública poco apropiada para una situación que, teniendo en cuenta lo que la oposición le ha mandatado al alcalde, han empobrecido la ciudad de forma definitiva. La implantación del plan de saneamiento económico, la exigencia de que cambie el sistema que gestiona actualmente Innovandújar, la carta ciudadana o que se abonen las subvenciones a las asociaciones de nuestra ciudad, entre otros mandatos de la oposición, han sido sencillamente despreciados. Esta desagradable actitud antidemocrática, muy habitual, no obstante, en las decisiones políticas de nuestra primera autoridad, muestran una flagrante falta de respeto hacia la ciudadanía, porque debemos recordar que un alcalde, sea de la opción política que sea, tiene la ineludible obligación de gobernar para toda la ciudad. De no hacerlo, y no ocurre otra cosa entre nosotros, la ciudad habrá perdido todas las oportunidades que se le hayan presentado para prosperar.

Ojalá el sentido común se imponga y recuperemos, en los pocos meses que faltan para las elecciones municipales, la dirección adecuada que nos sitúe en mejores condiciones que las actuales. Mientras tanto, no estaría de más que los compañeros de partido del señor Estrella dejaran de apoyar sus decisiones a favor, no ya siquiera de la ciudad y sí de la imagen de alineamiento que muestran.