
Imprimir
En lo que va de año, la muerte de mujeres ligadas a lo que conocemos como violencia de género o doméstica, cuando no terrorismo doméstico, o lo que es lo mismo: la violencia ejercida por las parejas o ex parejas de ellas bien por celos, o por las separaciones, o por el “si no eres mía no serás de nadie”, que siguen siendo las causas principales de estos asesinatos protagonizados por hombres enfermos de una patología conocida como machismo, que es verdad que afecta a los dos sexos casi por igual, pero no la consecuencia que se deriva de ella, que es el asesinato, sea mayoritariamente cometida por hombres,.sigue su curso ascendente. No parece que exista una contrastada intención del maltratador por bajar la guardia y abandonar la obsesiva idea de matar a su compañera. De hecho, el día 12 de enero, en Torrecaballeros, provincia de Segovia, conocimos el primer caso del año 2011. Lo protagonizó José Jaime, de 52 años, que asesinó de varios tiros en la cabeza a su mujer, Ana María Sánchez, de 49 años, y al hijo de ambos, Carlos, de sólo 16. Enseguida, al día siguiente, 13 de enero, Granada daba la voz de alarma informando de que un hombre de 32 años mató a golpes en el cráneo a su pareja, de 29 años. Estaba embarazada y tenían otro hijo de 6 años en común. El 17 de este mismo mes, en Fuenlabrada, provincia de Madrid, un varón de 47 años maltrató y estranguló a su mujer, de 54, y avisó del crimen a la policía al día siguiente. Otro asesinato lo conocimos el día 26 en Vitoria y corrió a cargo de Alexis, de 77 años, que acabó con la vida de su esposa, de 83, a tiros. Según las últimas investigaciones, el caso apunta a un posible suicidio pactado o que él tenía pensado suicidarse y ella murió al estar junto o tras de él en el momento del disparo.
En la localidad murciana de Los Belones-Cartagena, el día 26 de enero, Antonio, de 45 años, apuñaló hasta la muerte a su pareja, Jennifer, de 37, y envió un sms a un familiar diciéndole que la había matado La hija de ella, de sólo 11 años, fue la que descubrió el cadáver. Bartolomé Verger, residente en Calviá, Mallorca, el día 28 mató a tiros a su mujer y al perro de ambos, y posteriormente se suicidó. Casi despidiendo el mes, el día 30, supimos de dos asesinatos sobre mujeres. El primero en la provincia de Jaén, concretamente en Villacarrillo, donde un varón de 47 años apuñaló a su esposa de 44 en el cuello y abdomen causándole la muerte. El segundo, en Campo de Criptana, provincia de Ciudad Real: un hombre de 40 años degolló a su mujer, de 43, y posteriormente trató de suicidarse tirándose por el balcón de la vivienda. En total, ocho mujeres asesinadas en el primer mes del año.
En la localidad murciana de Los Belones-Cartagena, el día 26 de enero, Antonio, de 45 años, apuñaló hasta la muerte a su pareja, Jennifer, de 37, y envió un sms a un familiar diciéndole que la había matado La hija de ella, de sólo 11 años, fue la que descubrió el cadáver. Bartolomé Verger, residente en Calviá, Mallorca, el día 28 mató a tiros a su mujer y al perro de ambos, y posteriormente se suicidó. Casi despidiendo el mes, el día 30, supimos de dos asesinatos sobre mujeres. El primero en la provincia de Jaén, concretamente en Villacarrillo, donde un varón de 47 años apuñaló a su esposa de 44 en el cuello y abdomen causándole la muerte. El segundo, en Campo de Criptana, provincia de Ciudad Real: un hombre de 40 años degolló a su mujer, de 43, y posteriormente trató de suicidarse tirándose por el balcón de la vivienda. En total, ocho mujeres asesinadas en el primer mes del año.
Las estadísticas de los últimos años, que deben servirnos como referencia, nos dicen que durante 2007, 71 mujeres fueron asesinadas por sus parejas; en 2008, con un aumento significativo, 84; en 2009 se contrastó una reducción importante, ya que fueron 68. En el año que acabamos de despedir, sin embargo, volvió a aumentar y quedó en 85 mujeres muertas violentamente. Si tenemos en cuenta los movimientos detectados a niveles sociales y políticos, también que se han tomado decisiones trascendentes para el amparo de las mujeres perseguidas por sus parejas y que existe una ley aprobada en el Congreso de los Diputados y en vigor desde hace años, nos tememos lo peor, porque o no sirven de nada o todavía no hemos sido capaces de llegar hasta estos desalmados y aplacar sus ansias de sangre. Desde luego, mientras que las cifras no anuncien mejores resultados, lo menos que debemos proponernos es seguir en la tarea de compartir con quienes tienen la costumbre de escucharnos a leernos, este tipo de noticias. Estamos convencidos de que cuantos más estemos a favor de la erradicación de este tipo de violencia, mejores serán las noticias. Y ojalá no nos equivoquemos.