viernes, 27 de enero de 2012

NUEVO REGLAMENTO DE POLICÍA LOCAL

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El gobierno municipal ha presentado, de acuerdo con las partes afectadas, un nuevo reglamento que será el que implantará nuevas formas de gestión para la policía local. Evidentemente, justificado estaba si tenemos en cuenta los vacíos legales a los que se enfrentaban y la imperiosa necesidad de controlar las formas y maneras que deben regir las relaciones de los componentes de este cuerpo y la ciudadanía. Aunque es cierto que cuando se han denunciado excesos, éstos no han sido justificados del todo y que los calificados de tales responden a la excepción más estricta, lo fundamental al menos para nosotros es que, con todo, se implanta una nueva referencia legal y que será desde ésta la que se gestione, dirija y controle a quienes no acaben de entender cuál es su papel, tanto desde la posición del ciudadano como del policía local.

Una ciudad como la nuestra, empeñada en obtener la máxima calificación en la totalidad de sus ofertas y compromisos, decidida a compartir su generoso patrimonio con las personas que nos elijan como destino turístico, consciente del papel que juega en fechas de gran presencia de gentes llegadas desde todos los puntos del país y cada día más implantada como referencia provincial, no podía permitirse excepciones como la que hoy comentamos y no podía perder más tiempo en decidir qué normas debían regir a unos funcionarios con gran protagonismo y con una carga de responsabilidad que no siempre es enjuiciada como merece, aunque este detalle debemos valorarlo desde una perspectiva generalizada. No obstante, y también lo hemos dicho en varias ocasiones, quienes de verdad deben dignificar su trabajo y su proyección ciudadana sin duda que son los políticos, que tienen entre sus funciones la de controlar la Administración en su conjunto, pero muy particularmente a los funcionarios que son su reflejo en las calles. Y cuando el tratamiento que se les da, cuando las condiciones laborales no son las óptimas y no consiguen obtener las que ocasionalmente demandan, cuando el equipamiento de seguridad básico del que depende su integridad física escasea o cuando el rechazo de la ciudadanía sea manifiesto, el papel del político es aquí fundamental.

De acuerdo con la exposición de motivos que acompaña al reglamento, éste se implanta porque servirá para acercar más la policía local a la sociedad y viceversa, y porque regulará y conciliará las relaciones entre la policía local y los ciudadanos. Por lo tanto, una vez en vigor permitirá una nueva concepción de estos funcionarios, una nueva filosofía de entendimiento y un cambio de actitud y aptitud de estos servidores públicos. De entre las tareas que quedan reflejadas en este reglamento en relación con la sociedad, impedir prácticas abusivas, arbitrarias o discriminatorias, mostrar en todas las situaciones un trato correcto y esmerado y actuar con decisión desde la congruencia, la oportunidad y la proporcionalidad. En esta línea, en su artículo 34 dice: “En relación al ciudadano, prudencia, reflexión, lenguaje adecuado, información, decoro y buen trato”. Queda claro por tanto que la pretensión del equipo de gobierno está bien definida en el texto que precede al reglamento como tal y persigue garantizar los derechos de la ciudadanía y poner en valor al cuerpo ante la comunidad, deseando que Andújar se sienta orgullosa de su policía local.

Por nuestra parte, lo que nos interesa es que existe un texto legal consensuado y aprobado por las partes implicadas y que a partir de ahora policía y ciudadanos tenemos una referencia escrita en la que basarnos y desde la que hacer valer nuestros derechos. En los ciento cincuenta y tres artículos que lo integran se ha cuidado especialmente que esté reflejadas las obligaciones y deberes de la ciudadanía y la policía local, y de su desarrollo es evidente que todos saldremos beneficiados. Por nuestra parte, convencidos de su necesidad, no dudamos que muy pronto notaremos la implantación de este texto legal y de sus inmediatos beneficios.