Como todos los años, el mes de junio pone punto y aparte en este espacio de la una de la tarde. Fuente Sorda se va de vacaciones y tiene previsto volver después de la feria de septiembre. Esta parada no tiene otro fin que el de detener circunstancialmente un programa en el que solemos compartir con ustedes la actualidad local o provincial, aunque no faltan encuentros nacionales e internacionales cuando la noticia merece la pena. De hecho, estos últimos meses nos hemos detenido y centrado en la crisis que tanto daño nos está haciendo como país y como ciudadanos, y solo se nos ocurre desear que a la vuelta en septiembre ni siquiera tengamos de repetir argumentos porque esto querrá decir que nuestros problemas se han solventado y que hemos iniciado un nuevo camino hacia tiempos mejores. Sabemos que no será así, que se trata de un deseo muy alejado de la realidad, pero a las puertas de las vacaciones estivales, lo menos que nos merecemos es algo de ánimo y motivación. Sin ninguna duda, está siendo un año realmente complicado para todos, incluida la clase política, a la que a veces criticamos sin ambages y no siempre acertamos, ya que ni de lejos desearíamos tener en estos momentos responsabilidad de gobierno.
A remover conciencias y despertar la realidad cotidiana dedicamos diariamente nuestros esfuerzos en los aproximadamente cinco minutos que dura Fuente Sorda cada día. Por supuesto, aceptamos que lo conseguimos en muy escasas ocasiones, pero seguiremos en la misma línea mientras el programa esté en antena, al menos hasta convencernos de que la ciudad, la actualidad en definitiva, no demanda de nuestra participación. Lo crean o no, el compromiso adquirido en febrero de 1987 y refrendado en 1996, nos ha permitido participar de forma muy activa en el devenir de Andújar, a la que hemos dedicado desde siempre la totalidad de nuestros esfuerzos. Naturalmente, durante estos años hemos asistido a todo tipo de situaciones sociales, económicas, deportivas y políticas, y en todas hemos aportado nuestra escasa experiencia y menor saber, pero, eso sí, desde la posición más honesta que conocemos: con la verdad por delante. Y es que ésta, la verdad, es la que finalmente nos hace libres, y hasta es posible que felices, y la que mejor compensa cualquier esfuerzo.
Les dejamos convencidos de que no faltarán los que nos echen de menos y también los que deseaban fervientemente que llegara este momento. Les prometemos volver en septiembre y con fuerzas renovadas, el horizonte un poco más limpio y el espíritu más motivado. Gracias por su atención y paciencia. Sepan que quienes dedicamos nuestra labor a los medios de comunicación lo que más agradecemos es que personas como ustedes sepan entender lo que hacemos y, más aún, lo respeten. Hasta septiembre, que sus vacaciones sean también este año divertidas y compartidas con las gentes que les quieren y les permiten a su vez que las quieran.
