jueves, 20 de septiembre de 2012

EL TABACO Y EL CONTRABANDO

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En unas jornadas celebradas en Cádiz con el tema del tabaco como fondo, la empresa tabaquera Altadis ha dado una serie de datos, de entre los cuales destaca que el sector viene avisando de cómo el comercio legal del tabaco viene cayendo significativamente debido al aumento del contrabando. Así, el comercio ilícito de tabaco ha aumentado en España este año aproximadamente un treinta por ciento debido a los efectos de la crisis económica y al aumento de la fiscalidad sobre los cigarros. Uno de sus directivos asegura que los efectos negativos del contrabando de tabaco se ceban, por un lado, con el propio sector por la caída de las ventas, y, por otro, con los consumidores, debido a que ese tabaco no pasa por los obligatorios controles sanitarios.

El sector cree que la reforma legislativa de 2011 de la Ley del Contrabando ha favorecido el comercio ilícito, ya que antes se consideraba delito transportar tabaco por valor superior a 6.000 euros mientras que ahora, con la reforma, esa cantidad se ha elevado a 15.000 euros, lo que favorece el tráfico ilegal del género. Según los datos dados a conocer por Altadis, la presión fiscal sobre el tabaco ha hecho que su precio se haya duplicado en los últimos años debido a la tentación de los gobernantes a incrementar los impuestos. Por ahora, el número de trabajadores que dependen de la producción de tabaco en nuestro país es de 1.500, por lo que el contrabando es una auténtica lacra para el empleo, ya que lo destruye. La provincia de Cádiz, en cuya ciudad tiene sus instalaciones Altadis, es la cuna del contrabando en España, puesto que en el Campo de Gibraltar el treinta por ciento del tabaco vendido es ilegal, mientras que en el último año se han incautado 360.000 cajetillas en el puesto fronterizo de La Línea de la Concepción y Gibraltar.

Evidentemente, aceptando que alguna información firmada por la empresa tabaquera tenga clara intención de barrer para sus intereses, detectamos niveles preocupantes de dejadez policial teniendo en cuenta las cifras denunciadas y el montante económico que representan en el mercado negro. Por otra parte, el hecho de que para que el contrabando de tabaco sea considerado delito éste debe tener un valor superior a los quince mil euros le facilita a los transgresores de la ley esta actividad casi cara al público. Naturalmente, las quejas empresariales, y que no solo proceden de las tabaqueras, sino que debemos añadir a los estancos, están perfectamente legitimadas. En cuanto al apartado sanitario, atención que el problema puede llegar a ser de impacto social grave, ya que la mayor parte del tabaco que entra en España de forma ilegal procede del mercado chino, que también se ha especializado en copiar las cajetillas de algunas marcas, pero de cuyo contenido debemos desconfiar porque al ya de por sí peligro de fumar por las enfermedades que sufre o puede sufrir el consumidor debemos añadir el de que los cigarros chinos de tabaco tienen bien poco.

Nuestro consejo es que dejen de fumar en cuanto les sea posible, pero entendemos que no es fácil y de que en cualquier caso se trata de una decisión personal. No obstante, si siguen usando del cigarrillo, háganlo sabiendo muy bien qué fuman y de dónde procede. Por lo que dicen los técnicos, también el tabaco que llega a nuestro país de las zonas ya anunciadas de La Línea y Gibraltar no ha pasado los controles sanitarios que son obligatorios en todo aquello que venga a nuestro mercado destinado al consumo humano, y mucho más si tenemos en cuenta que ya de por sí el tabaco no es precisamente algo que no sea peligroso para la salud.