miércoles, 19 de septiembre de 2012

LA VIOLENCIA MACHISTA Y EL CIUDADANO


 Lo de la violencia machista no se detiene; es más, los datos oficiales que poseemos confirman que aumenta por días con el beneplácito tácito de la ciudadanía, que asiste a este triste y vergonzoso espectáculo como si se tratara de algo menor. Por eso queremos destacar hoy el caso de una mujer de 69 años que ha sido herida de gravedad tras haber recibido una puñalada en la boca del estómago a primera hora de la mañana en el mismo portal de su casa y en presencia de su hija. Poco después ha sido detenido en el mismo lugar de los hechos el presunto agresor; se trata de su exmarido, que ha sido identificado como Juan F. J., de 70 años. La mujer había denunciado tres veces al marido por malos tratos, pero fue absuelto por un juez que es evidente no creía las informaciones dadas por la exesposa, que ese es otro problema que suele aparecer en casi toda las denuncias que se presentan ante la Policía. La agresión a la que nos referimos se produjo pasadas las ocho de la mañana en un barrio deprimido de Madrid, concretamente en Villaverde. El agresor, que no ofreció resistencia al ser arrestado por agentes de seguridad ciudadana de la Policía Nacional, declaró que aprovechó para atacarla la hora a la que la mujer, como todos los días, saca a pasear a una hija discapacitada. El resultado es que la mujer presenta una herida penetrante en la parte superior del abdomen, lo que conocemos como la boca del estómago, producida por un arma blanca. Por ahora su estado es grave y depende de cómo evolucione tras ser intervenida quirúrgicamente. La vida o la muerte, en puñaladas como la que ella ha recibido, es cuestión de milímetros, porque dicen los médicos que se trata de una zona con muchos vasos sanguíneos.

Horas después del suceso, un portavoz del Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha aclarado que no había orden de alejamiento en vigor. La mujer había denunciado a su entonces marido en tres ocasiones, todas en el verano de 2010 y el juez decretó una orden de alejamiento como medida cautelar. Las tres denuncias se agruparon en un solo procedimiento al ser seguidas y porque se trataban de denuncias mutuas de insultos y agresiones sin partes médicos que las sustentasen. Era la palabra de uno contra la del otro. El hombre resultó  absuelto casi dos años después, en marzo de este 2012. El pasado 5 de junio se levantó la orden de alejamiento, aunque la policía no había sido advertida.

La noticia, que no tendría más importancia si no fuera porque muestra el desinterés que judicialmente se tiene por estos casos por parte de algunos jueces y fiscales, viene a confirmar que el ataque machista se puede producir a cualquier edad, lo mismo que sabemos que no importan las clases sociales ni la nacionalidad. La violencia convive con nosotros tan cerca de veces que no queremos creer que esté pasando en el piso de al lado o el de enfrente, pero la realidad es que anualmente cientos son atacadas por sus excompañeros y que muchas de ellas tienen la suerte de superar el ataque. Y como todos los estudios que se hacen confirman que nos hemos acostumbrado a esta desorientación familiar como algo de escasa trascendencia, se echa de menos la intervención de los organismos responsables de su control que nos hagan llegar cifras, datos, mensajes, vídeos y confirmado interés por acabar con esta plaga salvaje que se ha apoderado de algunos de nosotros y que crece imparable.