martes, 27 de noviembre de 2012

CONTROLES DE LA GUARDIA CIVIL DE TRÁFICO SOBRE AUTOBUSES ESCOLARES

Imprimir


Aunque las denuncias más frecuentes que nos encontramos del seguimiento que ha efectuado la Guardia Civil de Tráfico sobre los autobuses escolares, con un total casi cuatro mil, han sido variadas,  el hecho, sin embargo, de que cinco conductores hayan sido denunciados porque conducían bajo los efectos del alcohol, nos ha impactado por lo increíble que resulta que profesionales dedicados a llevar y traer a menores cometan semejante barbaridad. Desde luego, flaco favor le hacen a este importante colectivo, ya que este tipo de delitos acaba salpicando a la totalidad del gremio por la importancia que tiene. En cuanto a las denuncias más frecuentes detectadas por los agentes de Tráfico, destacar que han sido sobre todo por irregularidades administrativas, ya que 1.442 autocares han sido denunciados por incumplir la obligatoriedad de llevar la autorización especial de transporte escolar y 232  han sido sancionados por no tener el seguro de responsabilidad civil ilimitado.

En esta campaña, que se ha mantenido durante siete días, que comenzó el pasado 12 de noviembre, otros 123 vehículos no llevaban la señal de transporte escolar y otros 14 no pasaron la Inspección Técnica de Vehículos, detalle que tampoco es despreciable si tenemos en cuenta la importancia que tiene en general para la seguridad de todos superar las pruebas a que son sometidos los vehículos que acuden a estos controles, y en particular por tratarse de vehículos dedicados al transporte de personas.  En cuanto a las condiciones técnicas y elementos de seguridad de los autocares, los agentes han denunciado a 133 por irregularidades en las puertas de servicio y emergencias y en los dispositivos de accionamiento, y a 34 en relación con los cinturones de seguridad u otros sistemas de retención homologados, la mayoría, atención, porque no se usaban. Sin embargo, desde octubre de 2007, tanto en España como en el resto de países miembros de la Unión Europea, se deniega la matriculación a cualquier autobús que no tenga instalados los sistemas de retención.

Por otra parte, 20 conductores han sido denunciados por exceder en el tiempo de conducción o minoración del descanso y otros 62 por no llevar a bordo del autocar una persona encargada del cuidado de los menores, cuando así procedía y saben que es obligatoria la presencia de ésta. Otra infracción cometida por los conductores de transporte escolar ha sido la de conducir a velocidades superiores a las permitidas, precepto por el que se ha sancionado a dos de ellos. Con independencia de esta campaña intensiva, por supuesto que la Guardia Civil seguirá realizando inspecciones de este tipo de transporte durante todo el curso escolar.

Como les decíamos antes, lo que nos extraña y nos preocupa es el hecho de que cinco de los conductores que han sido controlados mientras conducían iban bebidos. Y es que se trata de una frívola interpretación de su trabajo y representa un serio peligro para la integridad física de los menores que viajan en el autobús. Si ya es incomprensible que conduzcamos bebidos cuando viajamos en solitario o acompañados de la familia, mucho más lo es cuando nuestra tarea, el trabajo porque el que somos remunerados,  consiste en hacer llegar sanos y salvos a los escolares hasta el centro escolar y sus domicilios. Por lo tanto, si de este abuso de bebidas alcohólicas se desprende para los denunciados una sanción ejemplar, a nosotros nos parecería lo más ajustado a la realidad, ya que serviría para que los que son propensos a cometer el mismo error  eviten caer en la tentación.