lunes, 19 de noviembre de 2012

IMPORTANTE PASO ATRÁS EN LAS ASPIRACIONES DE LA PLATAFORMA DEL GUADALQUIVIR

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Un día más, y muy a nuestro pesar, tenemos que plantearles a ustedes el manido asunto de la presa de Marmolejo, la que, según los damnificados por las sucesivas inundaciones, es la causante de todos sus males y perjuicios, y la que, según las diferentes Administraciones que han respondido por ella hasta ahora ante la ciudadanía, no siempre coincide con la opinión de éstos. Lo último que hemos conocido ha sido el rechazo de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, que ahora depende del Gobierno de la nación, a cualquier amenaza sobre su supuesta responsabilidad, venga de donde venga y la haga quien la haga, añadiendo que el asunto de la susodicha presa ha sido uno más de los problemas que les han dejado sin resolver los anteriores gestores. Por lo tanto, debemos entender que a partir de ahora se iniciará un nuevo planteamiento de los trabajos ejecutados hasta el momento, de entre los que destaca el nivel de la cota ahora implantado y que por el momento parece que resiste el paso del agua sin ningún problema.

Si todo sigue como la propia Confederación anuncia, pronto se comunicará a los denunciantes que se inicia un nuevo estudio técnico para conocer en profundidad si la presa es la culpable o no de las inundaciones o todo lo contrario, o sea, un nuevo parón de años que le viene muy bien a quienes es evidente que no tienen ninguna intención de solventar el grave problema que padece nuestra ciudad. Si tenemos en cuenta que al menos existen dos estudios realizados por técnicos oficiales e independientes y que los dos coinciden en que la presa debe desaparecer, se entiende que se trata de una maniobra disuasoria o ralentizadora de las ineludibles obligaciones que tiene este organismo, de atender a lo que de sobra se conocen sus malas intenciones, puesto que lo primero que debe quedar claro es que las inundaciones no son invenciones de quienes las padecen y sí de una contundente realidad.

Por el momento, y suponemos que avisados con tiempo de las intenciones de la Confederación con respecto a su problema, los integrantes de la Plataforma del Guadalquivir han conseguido sacar adelante una moción unánimemente aprobada por el pleno del pasado jueves y que, según sus propios argumentos, les servirá para plantarse ante los técnicos y administradores de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y reclamar lo que entienden, y de ahí el apoyo de los grupos políticos de nuestra ciudad, es un problema general que padece Andújar desde siempre, pero que se ha ido agravando con el paso de los años debido, siempre según los técnicos, a los sedimentos que se frenan en la presa de Marmolejo y que hacen casi imposible el paso del agua que lleva el río, muy especialmente cuando el caudal de éste sube más de lo habitual.

De tal situación se deduce que comienza un nuevo calvario para los afectados hacia la consecución de su objetivo, a lo que deben sumar que aparece un nuevo escollo en el horizonte para el cobro de las indemnizaciones por las últimas inundaciones a las que tienen derecho. Como les decíamos la semana pasada, el rechazo de la empresa concesionaria de la presa a abonarla se le une ahora un nuevo problema representado por la Confederación, que por el momento todo lo que ha dicho, que por cierto ha sido muy poco, viene acompañado por un sello de un injustificado desprecio para las reclamaciones que se le han hecho llegar. Por lo tanto, lo que han conseguido en el pleno del jueves puede acabar siendo agua de borrajas desde el momento en el que una de las partes, precisamente la que milita en el mismo partido político de quienes dirigen este organismo, aclaren  realmente su posición con respecto a este asunto. Y no debía extrañarnos, porque recuerden que ya ocurrió no hace tanto tiempo.