Un día más, y muy a nuestro pesar,
tenemos que plantearles a ustedes el manido asunto de la presa de Marmolejo, la
que, según los damnificados por las sucesivas inundaciones, es la causante de
todos sus males y perjuicios, y la que, según las diferentes Administraciones
que han respondido por ella hasta ahora ante la ciudadanía, no siempre coincide
con la opinión de éstos. Lo último que hemos conocido ha sido el rechazo de la Confederación
Hidrográfica del Guadalquivir, que ahora depende del Gobierno
de la nación, a cualquier amenaza sobre su supuesta responsabilidad, venga de
donde venga y la haga quien la haga, añadiendo que el asunto de la susodicha
presa ha sido uno más de los problemas que les han dejado sin resolver los
anteriores gestores. Por lo tanto, debemos entender que a partir de ahora se
iniciará un nuevo planteamiento de los trabajos ejecutados hasta el momento, de
entre los que destaca el nivel de la cota ahora implantado y que por el momento
parece que resiste el paso del agua sin ningún problema.
Si todo sigue como la propia Confederación anuncia, pronto se comunicará a los denunciantes que se inicia un nuevo estudio técnico para conocer en profundidad si la presa es la culpable o no de las inundaciones o todo lo contrario, o sea, un nuevo parón de años que le viene muy bien a quienes es evidente que no tienen ninguna intención de solventar el grave problema que padece nuestra ciudad. Si tenemos en cuenta que al menos existen dos estudios realizados por técnicos oficiales e independientes y que los dos coinciden en que la presa debe desaparecer, se entiende que se trata de una maniobra disuasoria o ralentizadora de las ineludibles obligaciones que tiene este organismo, de atender a lo que de sobra se conocen sus malas intenciones, puesto que lo primero que debe quedar claro es que las inundaciones no son invenciones de quienes las padecen y sí de una contundente realidad.
Por el momento, y suponemos que avisados con tiempo de las intenciones de
De tal situación se deduce que comienza un nuevo calvario para los afectados hacia la consecución de su objetivo, a lo que deben sumar que aparece un nuevo escollo en el horizonte para el cobro de las indemnizaciones por las últimas inundaciones a las que tienen derecho. Como les decíamos la semana pasada, el rechazo de la empresa concesionaria de la presa a abonarla se le une ahora un nuevo problema representado por
