Llegamos a un nuevo fin de semana,
aunque debemos reconocer que en esta ocasión es atípico, ya que les convocamos
en miércoles y no como es habitual en viernes, pero ante un fin de semana con
puente de ocio incluido, entendemos que debemos inmiscuirnos en sus decisiones
para recordarles que las carreteras que nos esperan estos días no anuncian
precisamente paz y sosiego; al contrario, heladas, nevadas, nieblas y frío,
mucho frío, es lo que toda seguridad nos vamos a encontrar. Cierto que si son
ustedes mínimamente cuidadosos y están pendientes de los medios de comunicación,
las consecuencias serán mínimas o sencillamente no se darán, porque decidirán
con tiempo y lo más adecuado. Sin embargo, como algunos desplazamientos son
inevitables, conviene contar con compañeros de viaje que son muy necesarios
para al menos paliar lo que devenga de una avería o una parada obligatoria por
cierre de la carretera por la que circulemos. Es el caso de las cadenas, o de
la linterna, o del agua para beber, o del cargador del móvil, o del depósito de
combustible, que debe ir cuanto más lleno mejor, o la manta que tanto nos
abriga… Lo dicho, elementos fundamentales que ojalá no necesitemos, pero que
conviene llevar siempre consigo, independientemente de la estación del año.
Por otra parte, ser conscientes de las
limitaciones personales con las que afrontamos la conducción con mal tiempo,
que puede ir desde una niebla intensa a una nevada importante, y que acabarán
por condicionarnos en el momento en que debamos tomar la decisión de parar o de
continuar. En el caso de la niebla, es evidente que puede circularse con
precaución, pero no cuando la nevada ha sido intensa y la carretera no admite a
desconocedores o principiantes. La nieve es por sí misma muy exigente con los
vehículos y sus conductores, a los que les pide coherencia, conocimientos y
experiencia, detalles que o bien en conjunto o por separado casi todos echamos
de menos en momentos así. El mejor consejo que les podemos dar ante la decisión
de parar o seguir, es que se detengan a esperar la intervención de quienes
controlan estos fenómenos atmosféricos, como es el caso de los camiones
quitanieves, que para eso están, y hacerlo en lugares poblados, como es el caso
de una estación o área de servicio, en donde no estaremos solos y es muy
probable que nos puedan atender en nuestras necesidades mínimas. Quedarse en
carretera, en medio de la nada, no solo supone un riesgo añadido, sino una
decisión muy peligrosa.
Sabemos de antemano que de poco
servirán nuestros consejos cuando ustedes ya tienen la decisión tomada, pero
nos vemos en la obligación de recordarles que en situación tan extrema no
debemos dejar nada al azar, y más si no viajamos solos, porque, en caso de que
sean menores nuestros compañeros de viaje, las condiciones generales de éste
cambian sensiblemente por razones obvias. Por eso les decíamos que estar
informados de la evolución de la meteorología es obligatorio si queremos evitar
sorpresas desagradables y peligrosas, y, por otro lado, evitar las carreteras
secundarias si podemos hacerlo por autovía. En éstas, además de estar más
transitadas, contamos con más posibilidades de eludir el temporal, sobre todo
si decidimos resguardarnos a esperar a que cambie el tiempo. Finalmente,
recuerde que el 112 es un teléfono que puede echarle una mano en casi todo, lo
mismo que cualquier otro que tenga como finalidad ayudarle en su viaje. Evite
cualquier tipo de exceso antes y durante, y dedíquele toda la atención que le
sea posible a la conducción. Y, sobre todo, buen viaje y feliz puente.
