miércoles, 24 de junio de 2009

ESTACIÓN DE AUTOBUSES: LA HISTORIA INTERMINABLE



La semana avanza imparable y está a punto de cumplirse un mes desde que el delegado provincial de Obras Públicas, señor Valdivieso, anunciara que la ampliación de la estación de autobuses estaría a pleno rendimiento. Por lo que puede apreciarse en una inspección visual, de puesta en servicio terminada nada de nada, porque ni siquiera ha sido iluminado por completo el recinto. Un verano más, si nadie lo remedia, recibiremos a propios y extraños casi en salto de cama, porque desde luego que para presumir no está. Por si a la ciudad le faltaba algo, porque anda con lo puesto y no está para recibir a nadie, lo primero que se encuentra el visitante a su llegada a la ciudad de la que tanto ha oído hablar a nuestros políticos en las ferias y saraos, a los que acuden prestos presumiendo de parque, de romería, de semana santa, de galardón flamenco y unos cuantos carteles que repartir entre quienes tienen a bien darse una vuelta por los puestos colocados al efecto, es decir, del trabajo de otros, ya que de su cosecha no llevan nada, cuando desciende del autobús encuentra un panorama poco esperanzador, aunque tenemos que asumir que muy en la línea con lo que encontrará a la salida.

Lo que nos extraña es que, ante un incumplimiento tan clamoroso por parte de la Junta de Andalucía, centro y objetivo único del equipo de gobierno en donde disimular sus deficiencias y torpezas, no haya dicho nada ni ahora ni cuando finalizó el plazo oficial de su terminación y no se cumplió. Es evidente que algo le obliga a guardar silencio. Elhecho de que sólo en una ocasión durante todo este tiempo alzase la voz para denunciar la dejadez de la Junta en esta obra, pero ni siquiera apareciendo en escena, sino que usó de sus incondicionales en la barriada para colocar una pancarta exigiendo al entonces presidente de la Junta de Andalucía la finalización de la ampliación de laestación de autobuses, nos confirma que algo que no es de su interéspuede ser denunciado públicamente y esta es la razón por la que no debe estar por la labor. Llegar a esta deducción, una vez conocidas sus intenciones con respecto al maltrato al que somete este gobierno municipal a las instituciones y a las personas que gestionan la Junta de Andalucía y el Estado, no es nada complicado. Y más cuando de todos es conocido que ni siquiera son ciertas las acusaciones que hace.

Por otra parte, cambiando de tema, los profesionales de la plaza de abastos, que no hace tanto fueron recibidos por nuestra primera autoridad e informados de que el Ayuntamiento disponía de más de doscientos mil euros para acometer las obras de mejora y remodelación de este recinto comercial, se han vuelto a quedar con la miel en la boca, ya que por allí no ha acudido nadie a informarles de si se hará o no la mejora que tanto necesitan las mujeres y los hombres que allí ejercen su profesión. Y no sólo la urgencia de las obras que tanto necesitan inquietan a estos comerciantes, porque el día a día lesobliga a convivir con menesterosos que exigen limosna a los clientes casi siempre en tono destemplado, perros callejeros que deambulan libremente, vados de carga y descarga que no son respetados y que obliga a quienes tienen necesidad de descargar mercancías a desplazamientos absurdos, y necesidad urgente de una limpieza a fondo. Comprenderán ustedes que con este panorama estas personas estén preocupadas con la actitud del gobierno municipal, que prometió esta intervención cuando llegó al poder ¡y hasta hoy!