lunes, 23 de noviembre de 2015

COMPLETO Y COMPLICADO FIN DE SEMANA

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Afortunadamente, los errores de la edición anterior de la segunda edición de la prueba deportiva de ayer, domingo, que necesitó hipotecar buena parte de nuestras calles, especialmente en la zona centro, no salió mal del todo. Además de escoger las vías por donde debían pasar los deportistas, tanto corriendo como en bicicleta, de forma más ordenada, el horario de cierre de éstas no fue tan estricto y se pudo circular por ellas casi sin molestar, aunque hubo instantes y lugares, especialmente en la zona de san Eufrasio y calles aledañas, que sí necesitaron de la paciencia de los conductores, que la dispusieron en cantidades industriales y que sirvió para que la cosa no llegara más lejos. Pero así son las cosas de las organizaciones en las que la participación de la ciudad es básica. La edición anterior avisó con tiempo del mal que le aquejaba, y en esta ocasión, aunque ciertamente que, como ya hemos dicho, con menos intensidad porque hemos apreciado a los usuarios más concienciados, hemos vuelto a comprobar que pruebas de este tipo, que demandan la práctica totalidad de la ciudad para su desarrollo, necesitan urgentemente nuevos planteamientos desde los que convocarlas. Sobre todo, valorar el rendimiento popular que finalmente aporta a la ciudad y la idea de sus regidores de cómo debe aprovechar el turismo deportivo; luego, concentrarla o no en las calles o parte de ella hacerla compatible con los alrededores. Por lo tanto, la consecuencia de la decisión de mantenerla casi en las mismas condiciones y características no ha sido otra que el rechazo de parte de la población, y muy especialmente de los automovilistas.

Pero entre nosotros, con una basílica-santuario en donde reside la patrona, no nos podemos quedar solo con una prueba deportiva. Así, la peña Peregrinos del Alba ha celebrado a lo largo de la semana pasada su fiesta anual y, entre otras citas, ha convocado su peregrinación, lo que ha activado a cientos de personas a recorrer los kilómetros que nos separan para reencontrarse con la Virgen de la Cabeza. La actividad de esta peña a lo largo de todo el año es un ejemplo de continuidad y de reafirmación en sus creencias, y, por otra parte, sirve de excepcional escaparate a quienes andan en el mundo mariano que compartimos y admiramos. Por tanto, el éxito en la convocatoria ha sido el esperado, el que sus organizadores deseaban con ilusión y que ha tenido una gran resonancia en la provincia. Evidentemente, todo esfuerzo realizado en favor de una ciudad más comprometida, más decidida por su futuro e ilusionada por lo que es capaz de desarrollar por sí misma, tiene un importante rendimiento dentro y fuera de nuestro término. Por eso es tan importante realizar lo que se desea, lo que sabemos que nos presenta ante los demás como tenaces en lo que queremos y, en este punto, hacer cada vez más nuestro lo que nos legaron nuestros antepasados.

En el nuevo proyecto que buscan construir quienes andan al frente de nuestro futuro, el apoyo que emana de la ciudadanía es fundamental para llegar a metas de prosperidad. Quizá lo que necesitemos sea aún más imaginación y más trabajo, además de apoyo exterior. Naturalmente, poner en valor lo nuestro, aunque a veces no resulte fácil de entender, también vale su peso en oro.