miércoles, 29 de noviembre de 2017

NUESTRO MERCADO NAVIDEÑO

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Vaya por delante que no estamos en contra de cualquier convocatoria comercial que llegue a nosotros con fines eminentemente comerciales. La diferencia en nuestras convicciones la encontrarán ustedes en que no nos gustan los que vienen, venden y se van. En sintonía con el resto del mundo, comulgamos con los que están a favor de comprar en los  comercios de su ciudad; y cuando esto no es posible, porque su ciudad no tiene capacidad para proporcionarles ese lujo, que las compras las hagan en los mercados que están más próximos. Primero, porque los precios son los mismos, la oferta es calcada y porque la profesionalidad de los comerciantes y sus trabajadores supera cualquier prueba. Segundo, porque lo normal es que, una vez te detienes a comprobar lo adquirido, no faltan los errores en forma de largo o corto, ancho o estrecho, sobre todo en prendas de ropa; así, a todas estas compras debemos añadirle la posibilidad real de tener que volver a cambiarlas si finalmente no cumplen con el objetivo por el que las adquirimos. Naturalmente, la suma de la ida y la vuelta de la primera compra y la posterior también deben ser tenidas en cuenta cuando de sumar se trate. Y quienes no quieren aceptar esta máxima o realidad, se engañan a sí mismos. Justo ahora, en situación tan concreta, aparece el mercado navideño en nuestra ciudad, una invitación al consumo moderado gracias al esfuerzo que harán estos días empresarios de nuestra ciudad, unidos en un proyecto común que nace precisamente de sí mismos, especialmente de la organización de “Andújar está de Moda”, que ha sido determinante en la realidad de este mercado navideño. Así, este fin de semana, como un adelanto de las compras navideñas, puestos de venta especializados y situados en la plaza de España, mostrarán a loss potenciales clientes sus mercancías, sus innovaciones o novedades y hasta dónde su capacidad para aproximar los artículos que normalmente comercializan en sus respectivos comercios.

Evidentemente, el esfuerzo ha sido mayúsculo y ha necesitado la dedicación de las partes implicadas, desde el Ayuntamiento y su Concejalía de Desarrollo Local, además de los empresarios del sector y las organizaciones, como ya hemos dicho, de donde salió la idea. Naturalmente, el objetivo es institucionalizarlo y que todos los años, cuando lleguen fechas tan especiales, esta cita comercial sea esperada por quienes gustan de hacer las compras de días tan señalados con algo de tiempo y no dejarlas para última hora. Y poco importa, ya que finalmente lo que interesa es que unas y otras se hagan en nuestro comercio, de demostrada capacidad para enfrentarse a las exigencias de los compradores. Llegados aquí, recuperamos el argumento que utilizamos siempre que se nos da la oportunidad  para recordarles a quienes tengan a bien leernos o escucharnos, que cuando decidimos comprar en nuestra ciudad o en la que tenemos más cerca, además de por seguridad y comodidad,  de manera directa ayudamos al empresariado a mantener los puestos de trabajo que están a su cargo. Aunque fuera solo por eso, con la contundencia que aporta la objetividad en este asunto, realizamos un acto de cordura y responsabilidad de gran trascendencia social y económica.

Anunciada está la llegada del mercado navideño. Ahora está por ver la respuesta de la calle, de la ciudadanía, que, lo quiera o no, es la auténtica protagonista de este evento. En él hay puestas muchas ilusiones y esfuerzos; al final veremos si ha valido la pena y, sobre todo, las conclusiones a las que seguro llegarán los organizadores para añadir en sucesivas convocatorias. Desde esta tribuna de opinión diaria, vaya para ellas y ellos no solo nuestra enhorabuena, sino nuestro respeto por tan ímprobo e importante esfuerzo.